PITTSBURGH -- Homer Bailey, pitcher abridor de los Rojos de Cincinnati, lanzó el viernes el séptimo juego sin hit de la temporada, derrotando por 1-0 a los Piratas de Pittsburgh.

Los siete juegos sin imparable empatan el récord de la era moderna en una temporada, establecido en 1990 y 1991. Hubo ocho juegos sin hit en 1884.

El juego sin hit más reciente de los Rojos fue un juego perfecto de Tom Browning el 16 de septiembre de 1988.

Bailey (13-10) dio una base por bolas y ponchó a 10 bateadores. Realizó 115 lanzamientos y retiró en orden la novena entrada, ponchando al bateador emergente Brock Holt y dominando en elevados cortos al bateador emergente Michael McKenry y Alex Presley.

Cuando el elevado de Presley fue atrapado por el segunda base Brandon Phillips, Bailey fue felicitado cerca del montículo en masa por sus compañeros, quienes lo bañaron con agua.

Bailey, de 26 años de edad, puso su marca en 5-0 con promedio de carreras limpias admitidas de 1.19 en las seis aperturas en su carrera en el PNC Park. Todos sus cuatro juegos completos y sus dos blanqueadas fueron contra Pittsburgh.

Cincinnati, que aseguró el título de la división Central de la Liga Nacional el sábado pasado, puso su registro en 95-62. Los Rojos iniciaron el día un juego atrás de Washington (95-61) por el mejor récord de la Liga Nacional.

Los otros juegos sin hit esta temporada fueron: El de Philip Humber, de los Medias Blancas de Chicago; de Jered Weaver, de los Angelinos de Los Angeles; del venezolano Johan Santana, de los Mets de Nueva York; de Matt Cain, de los Gigantes de San Francisco; del venezolano Félix Hernández, de los Marineros de Seattle, y un combinado de seis lanzadores de los Marineros. Humber, Cain y Hernández tuvieron juego perfecto.

Con la derrota, Pittsburgh (76-81) hizo su propia historia al asegurarse su 20ma temporada perdedora consecutiva, extendiendo su récord negativo entre los deportes profesionales de Norteamérica.

Bailey retiró a los primeros seis bateadores que enfrentó antes de que el tercera base Scott Rolen cometiera un error al manejar un rodado de Clint Barmes al inicio del tercer episodio.

Bailey dominó entonces a 13 bateadores seguidos hasta que otorgó pasaporte a Andrew McCutchen con un out en la séptima entrada mientras se aferraba a una ventaja de una carrera en la pizarra.

McCutchen se robó la segunda base, pero entonces fue retirado por el receptor Ryan Hanigan al intentar robar la tercera. Garrett Jones fue dominado en un elevado a la franja de advertencia en el jardín derecho para terminar el capítulo.

Cincinnati necesitó realizar sólo una jugada defensiva superior a lo regular para respaldar la excelente labor de Bailey. El jardinero izquierdo Todd Frazier corrió para perseguir un batazo hacia la línea de foul de Presley para terminar la tercer entrada.

A.J. Burnett (16-9) permitió una carrera y siete imparables en ocho episodios; ponchó a cinco bateadores y dio una base por bolas.

Los Rojos Anotaron la única carrera del juego en la primera entrada con elevado de sacrificio de Frazier después de que se llenó la casa sin outs con sencillos de Phillips y Zach Cozart y pasaporte a Joey Votto.

Phillips, Cozart y Rolen batearon cada uno dos hits.

La derrota continuó la caída en espiral de los Piratas. Tienen marca de 13-36 desde que se colocaron 16 juegos arriba del promedio de .500 el 8 de agosto, su mejor nivel de la temporada, con 63-47. ES la primera vez que Pittsburgh es dejado sin hit desde que el miembro del Salón de la Fama Bob Gibson lanzó el único juego de su carrera sin imparables en 1971. Por los Piratas, el venezolano José Tábata de 2-0. El dominicano Pedro Alvarez de 3-0. Por los Rojos no batearon latinoamericanos.