SANTO DOMINGO -- "Olvidemos el pasado y vivamos el presente", esta frase encaja muy bien para título de una canción romántica, pero en el caso del inicialista Willy Aybar, es la frase que acuña para definir la nueva oportunidad que le han dado los Leones del Escogido en el béisbol otoño-invernal dominicano 2012-2013.

Sentado en una silla roja, en la cueva de los Leones, Aybar detiene su conversación con dos compañeros y reacciona al escuchar su nombre y ver a dos periodistas que se acercan con una cámara de video.

Tenía varios minutos que había terminado las prácticas de bateo del día y estaba excitado por lo bien que le había ido.

Al ser cuestionado sobre la oportunidad que le brinda los Leones, Aybar se incorporó y tomó una gorra del equipo y se la colocó en la cabeza, se sentó y dijo "yo me siento agradecido de Dios y la gerencia del Escogido por esta oportunidad".

Luego de tropiezos que lo atormentaron durante toda la campaña del 2011-2012 terminaron con su salida de los Tigres del Licey, Aybar encuentra en el Escogido lo que él llama una oportunidad de su vida.

"Me concentro en lo que pueda ayudar al equipo y ayudarlo a ser campeón", expuso el jugador que al momento de su firma fue definido por los Dodgers de los Angeles como gran prospecto al ser firmado en el año 2000.

Aybar debutó en el béisbol de las Grandes Ligas el 31 de agosto del 2005 y ha jugado con los Dodgers, Atlanta y Tampa.

"No tengo proyectado nada para el béisbol organizado, ahora mismo estoy concentrado en esta pelota y olvidar todo el pasado", señaló Aybar.

El jugador destacó que se siente bien física y mentalmente y que espera dar lo mejor de sí para que el Escogido logre la corona.

De por vida Aybar tiene .258 de promedio de bateo en cinco temporadas de Grandes Ligas con los Dodgers de los Angeles , Bravos de Atlanta y Tampa Bay.