Adam Wainwright vs. Jon Lester.

SAN LUIS - El tercera base de los Cardenales David Freese lo sabía de antemano, y esta Serie Mundial solamente reforzó más ese conocimiento.

"El béisbol puede cambiar en 24 horas", reconoció Freese. "Hay que seguir trabajando. Obviamente no es un buen momento para no ser productivo. Pero todavía nos encontramos en una buena posición. Esa es mi perspectiva. Entiendo que estamos 2-2 en la Serie Mundial, entonces llegamos al parque felices".

Los jugadores de San Luis fueron presa de sus propios errores en el Juego 1. Boston les regresó el favor la noche siguiente. Los Medias Rojas sufrieron una desafortunada derrota en el Juego 3 cuando la carrera ganadora se anotó gracias a una obstrucción marcada por los umpires.

Algunos dudaban que el equipo bostoniano pudiera reponerse. Pero con la ayuda de un bambinazo clave de Jonny Gomes, los Patirrojos ganaron el Juego 4, 4-2. Y el corredor emergente de los Cardenales Kolten Wong fue sorprendido revirando en la inicial para el último out del partido, con el peligroso toletero boricua Carlos Beltrán en el plato, representando la carrera del empate.

Ambas escuadras han desaprovechado oportunidades para tomar las riendas en esta serie. Ahora llegamos a un crucial Juego 5 este lunes en el Busch Stadium donde el ganador de este encuentro quedará a una victoria de coronarse campeón del Clásico de Otoño, y el perdedor al borde de la eliminación.

Lo único cierto es que la Serie Mundial regresará al Fenway Park. Los Medias Rojas arrancaron con la ventaja de local, la perdieron cuando dividieron la serie de dos juegos en casa, pero ahora la han recuperado. Y, con un triunfo hoy, podrían quedar en una excelente posición. Pero no será fácil. Los Cardenales no han perdido dos juegos seguidos en casa desde que fueron superados por los Cachorros el 9 y 10 de agosto.

Dada la importancia de este juego, el duelo de pitcheo entre el zurdo de Boston Jon Lester y el derecho de San Luis Adam Wainwright encaja perfectamente en el libreto.

"Va a ser divertido. Ellos tendrán a su caballo en la loma. Nosotros tendremos al nuestro", manifestó Beltrán. "Las cosas van a estar parejas para ambos, y como equipo, tenemos que encontrar una manera de respaldarlo con carreras".

En el papel, este partido se proyecta con muy pocas carreras. Los Cardenales tienen un promedio de bateo colectivo de apenas .235 en esta serie. Los Medias Rojas están peor con .189.

Y ambos abridores llegan al juego de hoy con un historial sólido sobre sus espaldas.

Lester es el único serpentinero zurdo en ambas rotaciones, y ese ha sido el problema para los Cardenales este año. En contra de derechos, San Luis ocupó el tercer lugar en Grandes Ligas en porcentaje de embasarse más slugging con .755. En contra de pitchers zurdos, el club fue 26to (.672).

Aparte de eso, Lester es el lanzador más establecido que tiene Boston ahora mismo. Con tan sólo 29 años de edad, el zurdo ya tiene 12 presentaciones en postemporada, 10 de ellas como abridor. De por vida, Lester cuenta con un promedio de efectividad de 2.22 en octubre, 1.67 este año.

"Su fortaleza física y resistencia son atributos únicos", destacó el timonel de los Medias Rojas John Farrell. "Si algo debemos de reconocer es que los lanzamientos de poder ganan en postemporada. Lester los tiene. Los mantiene. Y además de su fortaleza física, existe un nivel de concentración que lo hace capaz de ejecutar sus pitcheos de manera constante".

En dos aperturas de Serie Mundial, Lester no ha cedido carrera, incluyendo los 7 2/3 innings en blanco que lanzo contra los Cardenales en el Juego 1. Es ahí donde comienza lo divertido.

En cuanto a Wainwright, as de los Cardenales y autor de tres salidas de calidad en las primeras dos rondas de los playoffs, se vio bastante mal en su primera apertura de la Serie Mundial el pasado miércoles en el Juego 1 contra los Medias Rojas en Boston.

Cinco días después de esa debacle, el derecho pretende reivindicarse y ayudar a San Luis a tomar una ventaja de 3-2 en la serie.

"Honestamente, no sé por qué mi mecánica estuvo tan mal", dijo Wainwright, de 32 años. "Pero siento que he aprendido lo básico otra vez. Siento que he hecho algunos buenos ajustes para estar listo para el próximo juego y para hacer algunos pitcheos de calidad".

Hasta este punto, la 109na Serie Mundial ha sido un modelo de imprevisibilidad. La única sorpresa en el Juego 5 seria si algo sorpresivo no sucede.