Brian Cashman y Masahiro Tanaka.

Los Yankees no tardaron en lucir como los poderosos de siempre. Aunque su última participación en la postemporada fue en el 2012, parece que ha pasado mucho más tiempo.

El béisbol es más interesante cuando los Yankees están fuertes, cuando compiten por un campeonato y todo eso. Muchos ahora se atreven a decir que le han puesto presión a los Medias Rojas--los actuales campeones estarían de acuerdo.

Así se ve el panorama luego de que los Bombarderos firmaran al lanzador japonés Masahiro Tanaka por siete años y US$155 millones. No cabe duda de que el estelar lanzador hace de la temporada muerta de Nueva York un total éxito.

Incluso después de invertir cerca de US$475 millones, los Yankees necesitaban agregar a Tanaka. Si no hubiesen adquirido sus servicios, estarían detrás de otros lanzadores agentes libres. Hubieran dicho todo lo correcto y posiblemente se hubieran llevado la División Este de la Liga Americana en el 2014.

Pero Tanaka era el hombre que querían, el brazo que encabezaría su rotación. El derecho presentaba una oportunidad poco común de reforzar toda una franquicia.

Esto se debe a que serpentineros de ese calibre casi nunca entran al mercado de agentes libres. Tanaka solamente tiene 25 años de edad. Es cierto que tiene una gran cantidad de entradas lanzadas -- 1,315 en siete temporadas. Eso es un promedio de 188 por campaña.

Entonces, que hay cierto riesgo. Pero vale la pena señalar que el agente libre perfecto no existe. Todos, especialmente los serpentineros disponibles en el mercado, vienen con cierto riesgo.

Es posible que siete años sea mucho tiempo. Pero esa respuesta se sabrá en el 2019. Eso dependerá de cuántos títulos habrán capturado los Yankees para ese momento.

A los aficionados de los Yankees les caerá bien Tanaka. No es solamente por su recta de 94 millas por hora, ni sus lanzamientos secundarios - una recta de los dedos separados y un slider -- que son muy buenos. Los más grandes dotes de Tanaka son que confía bastante en su repertorio, que no duda en retar a los bateadores y que sabe controlar la zona de strike. Al final, el mejor lanzamiento en el béisbol sigue siendo un strike con el primer pitcheo.

En 212 episodios la temporada pasada en Japón, Tanaka otorgó 32 bases por bolas y recetó 183 ponches. Es cierto que eso no es lo mismo que el Este de la Liga Americana. Pero una recta de 94 millas por hora a la altura de las rodillas es una gran arma en cualquier continente.

La presencia de Tanaka les da a los Yankees otro perfil. Jacoby Ellsbury los hizo más fuertes. El puertorriqueño Carlos Beltrán y Brian McCann los hizo mejores. Lo mismo puede decirse de las adiciones de Matt Thornton, Kelly Johnson y Brian Roberts.

Era totalmente necesario retener a Hiroki Kuroda. Incluso con todas esas adiciones, los Yankees no iban a superar a los Medias Rojas sin agregar otra pieza a su grupo de abridores. Nueva York simplemente tenía demasiadas interrogantes.

¿Podrá CC Sabathia hacer el ajuste a su descenso en velocidad? Aunque es muy probable, no es cosa segura. ¿Podrá Iván Nova rendir como abridor? El dominicano sobresalió el año pasado, pero solamente hizo 20 aperturas?

Los Yankees esperan que el quisqueyano Michael Pineda pueda regresar a la Gran Carpa por primera vez desde el 2011, pero nada está garantizado.

Pese a todas estas interrogantes, el dirigente Joe Girardi podrá contar con Tanaka junto a Kuroda, Sabathia y Nova, y aunque nada puede darse por hecho, Nueva York piensa que tiene lo suficiente para volver a adueñarse de su división.

Ya no es como antes. No tienen garantizado volver a la postemporada. Nadie sabe qué brindará Derek Jeter. Tampoco es seguro cuánto contribuirá Mark Teixeira. Esto no se sabrá hasta unos cuantos meses, hasta que avance la temporada y nos demos cuenta de lo que puedan hacer durante el desgaste de una larga campaña.

El perder al dominicano Ronbinson Canó por medio de la agencia libre fue un gran golpe, porque dejó un enorme hueco en la parte gruesa de la alineación. Pero el gerente general Brian Cashman ha hecho un excelente trabajo.

Cashman no sólo ha agregado talento. Ha adquirido a jugadores como Beltrán y McCann, quienes tienen reputaciones como buenas presencias en el clubhouse y jugadores que lideran con su ejemplo y contribuyen de maneras incalculables.

Los Yankees esperaban estar debajo del límite de los US$189 millones para no pagar el impuesto de lujo. Pero a menos de que Brett Gardner y otros sean cambiados, parece que eso no sucederá. A fin de cuentas, Nueva York hizo lo necesario para ganar, y pensarán más adelante en las pequeñas consecuencias. Así han operado durante mucho tiempo. Esas son las expectativas de los aficionados.

Para los seguidores de los Bombarderos éste es un día para celebrar, no solamente por la adición de Tanaka, sino también por el compromiso que los directivos han demostrado por hacer todo para armar un equipo campeón.

Tanaka tenía toda clase de alternativas y ninguna era mala. Optó por vestir el uniforme rayado, a ver si es verdad lo que se dice acerca de lanzar en el Yankee Stadium. Tanaka podría darse cuenta de que es mucho más de lo que se había imaginado. Y de paso, los Yankees han recuperado su condición de poderosos.