Juan Carlos Pérez. (Mark Duncan/AP)

SCOTTSDALE, Arizona -- Juan Carlos Pérez podría ver a Michael Morse como su competencia. Pero en realidad, la firma de Morse por parte de los Gigantes este invierno podría ayudar al dominicano a hacer su primer roster del Día Inaugural.

Morse fue traído por su bate, con los Gigantes necesitados de mejorar su producción en el jardín izquierdo. Pero con las limitaciones defensivas de Morse, Pérez podría encajar como una opción de reemplazo en la recta final de los partidos.

Lo más probable es que los Gigantes arranquen la temporada con cinco jardineros a bordo. El puertorriqueño Ángel Pagan y Hunter Pence tienen los puestos asegurados en el jardín central y derecho; Morse se perfila para obtener el mayor tiempo de juego en el jardín izquierdo; y el venezolano Gregor Blanco debería ser uno de los principales reservas desde la banca para el manager Bruce Bochy.

Pérez, de 27 años de edad y quien pasó las últimas cinco campañas en ligas menores de los Gigantes, arrancó los entrenamientos primaverales como el favorito para quedarse con el puesto de quinto jardinero.

"Estoy consciente de ello, pero tengo que estar listo y hacer mi trabajo", dijo Pérez. "Tengo que conectar la bola cuando esté en la caja de bateo y atrapar todos los batazos que pueda cuando esté en los jardines. Creo que tengo muchas oportunidades. Simplemente tengo que hacer mi trabajo".

Roger Kieschnick, conocido más por su bate que por su guante, lucía como la mayor competencia de Pérez hasta que los Gigantes firmaron a Tyler Colvin a un contrato de liga menor el fin de semana.

"No es seguro que juguemos con cinco jardineros, [pero] hasta ahora nos estamos inclinando hacia ese punto", manifestó Bochy. "Lo ideal sería tener a un muchacho que sea versátil, con el bate y a la defensiva. ... Todo dependerá de quién utilicemos y de la situación del partido. En general, definitivamente necesitamos a un muchacho que nos brinde calidad en la defensa".

Fue con el guante con el que Pérez dejó su marca en el equipo hace un año y es donde mantiene una ventaja sobre la competencia. Pérez se lució con una serie de espectaculares atrapadas tanto en el jardín izquierdo como en el central durante sus 34 juegos con los Gigantes.

Pero Pérez apenas bateó para .258 con un porcentaje de embasarse más slugging de .650 durante ese período a finales de la pasada campaña, y de por vida batea para .279 en ligas menores.

"Ellos saben lo que puedo hacer en los jardines", indicó Pérez. "Me enorgullezco de ello porque trabajo bien duro".

En el plato, Pérez dijo que desea conectar la bola hacia la banda contraria con más frecuencia así como tratar de batear hacia los huecos de los jardines.

Antes de que se conociera la firma de Colvin, Pérez dijo que no iba a preocuparse por la competencia.

"Este año será diferente porque el año pasado jugué en Grandes Ligas", destacó Pérez. "Sólo tengo que tomar lo que hice al final del año pasado y emularlo este año".