Jesús Montero. (AP)

PEORIA, Arizona - La transformación de Jesús Montero en primera base y bateador confiable de Grandes Ligas es una obra en progreso. Tanto el venezolano como el manager de los Marineros, Lloyd McClendon, saben que apenas se dan los primeros pasos en dicho proyecto.

El ex receptor conectó dos cuadrangulares el sábado en el partido de escuadra dividida de Seattle y se ha ido de 10-6 con dos dobles y cinco empujadas en sus últimos tres juegos. Entonces, por lo menos va en la dirección indicada.

"Simplemente trato de darle duro a la bola en cada oportunidad", dijo Montero. "Quiero demostrar que puedo estar en Grandes Ligas y estoy trabajando duro todos los días".

McClendon ha visto pasos positivos en los últimos días, aunque antes de eso no había sido tan generoso en sus palabras acerca de Montero. El dirigente sabe que la transición a la primera base no es fácil, pero espera que el peloteo de 24 años ponga de su parte para hacerlo. También quiere que el venezolano demuestre que tenga la dedicación necesaria para revivir lo que una vez fue una carrera prometedora.

"Se vio mejor en los últimos días. Ya veremos cómo le irá", dijo McClendon. "Lo está haciendo mejor. Él sabe lo que tiene que hacer. Ahora le toca a él y está empezando a jugar un poco mejor.

"Aún tiene que ponerse en mejor forma y tiene que bajar de peso".

McClendon reconoce que la primera base no es una posición tan fácil de aprender como algunos piensan. De su parte, Montero ha expresado que tiene que equilibrar el esfuerzo de mejorar a la defensa con el objetivo de hacer ruido en el plato.

"Esta es una nueva posición para mí, pero no quiero olvidarme de mi bateo, así que he procurado trabajar en eso todos los días", dijo Montero. "En la primera, he aprendido de (Justin) Smoak, Logan Morrison y los coaches. Me enseñan algo todos los días".