CHICAGO - Estaba en peligro la racha de juegos seguidos bateando de hit. Eso significaba que también peligraba su oportunidad de hacer historia.

Ramírez llegó al plato con dos outs en el noveno inning de una derrota por 3-1 de los Medias Blancas ante los Medias Rojsa el jueves. Se había ido de 3-0, luego de conectar imparable en 15 partidos consecutivos. También se enfrentaba a Koji Uehara, uno de los mejores cerradores de Grandes Ligas.

Pero el cubano le disparó línea de hit al japonés y, con dicho batazo, puso un récord de la franquicia para una racha de juegos seguidos bateando de hit para empezar una temporada, superando la marca anterior del recién elegido al Salón de la Fama, Frank Thomas.

"Muy contento", dijo Ramírez al preguntársele sobre la hazaña. "No son todos los días que puedes estar junto a un Salón de la Fama. Estoy muy contento".

A Ramírez se le conoce como un bateador agresivo. El torpedero llegó a la caja de bateo con esa mentalidad ante Uehara.

"Quería buscar un buen pitcheo. Estaba buscando algo", dijo Ramírez, quien en sentido general lleva 20 encuentros al hilo conectando de hit, remontando a la campaña pasada. "Cuando me estaba preparando, vi que era alguien que le gusta llegar a la zona de strike de una vez.

"Cuando vi el pitcheo, le di".