José Abreu.

CHICAGO - Los dos primeros fueron en un mismo partido en Colorado. Hubo un elevado que apenas superó la verja, y luego una línea al jardín derecho-central.

José Abreu no demoró mucho en sacudir otros dos jonrones contra Cleveland. Después le ganó a Tampa Bay con un grand slam que decidió el partido, un cañonazo que fue su segundo bambinazo de ese encuentro.

Con casi 6.000 pies (1.828 metros) de jonrones en apenas seis semanas, Abreu está castigando a los lanzadores de Grandes Ligas mientras hace que su transición de Cuba a los Medias Blancas de Chicago parezca algo rutinario.

"Vengo de un lugar donde se juega muy buena pelota, pero no se puede comparar esa pelota con esta", dijo Abreu. "Este es el mejor béisbol del mundo. Pero la única forma de lograr esto, venir aquí y ser exitoso, es ser disciplinado, tener mucha disciplina. Así es como se mejora".

Abreu luce totalmente acoplado a su nuevo ambiente.

El toletero de 1,91 metros y 116 kilos (6 pies 3 pulgadas, 255 libras) bateó de vuelta completa el miércoles para convertirse en el cuarto pelotero en la historia de las mayores con 15 cuadrangulares en sus primeros 42 partidos, una lista que completan Wally Berger, Kevin Maas y Wally Joyner. Su promedio es de .271 y tiene 41 impulsadas antes de la serie del fin de semana en Houston.

Abreu, quien se fue de Cuba en 2012 y firmó un contrato por seis años y 68 millones de dólares con los Medias Blancas en octubre, está entre los líderes en las mayores en varias categorías al bate. Jugando en el U.S. Cellular Field, un parque propicio para los bateadores cuando empiece el calor del verano, el jardinero podría ser el primer novato líder de jonrones desde Mark McGwire en 1987.

"Es por su fuerza, su poder", comentó el intermedista de los Medias Blancas, Gordon Beckham. "Sencillamente es fuerte. Puede hacer lo que hace por lo fuerte que es, porque no hace mucho con su swing o su cuerpo para prepararse para batear. Sólo deja caer el bate y la saca del parque".

Ese poder ha llamado la atención de los fanáticos del béisbol en Estados Unido, pero sus compañeros lo estiman por su personalidad tranquila y agradecida.

"Es una persona tan buena, y a uno le gusta ver que le pasen cosas buenas a gente como él", apuntó el manager Robin Ventura.

Abreu es el más reciente en una nueva camada de astros cubanos en las mayores, y parte de una larga lista de jugadores de esa isla en Chicago.

Los toleteros Yoenis Céspedes en Oakland y Yasiel Puig en los Dodgers son dos de los mejores bateadores en Grandes Ligas. El zurdo Aroldis Chapman es un estelar taponero con Cincinnati, y el pitcher José Fernández fue el Novato del Año de la Liga Nacional la temporada pasada con Miami.

Al comienzo de esta temporada había 19 peloteros cubanos en los rosters, la máxima cifra en la historia.

"Creo que los equipos están aprendiendo cómo hacerlo (reclutar cubanos)", contempló el gerente general de los Rojos, Walt Jocketty.

Los jugadores cubanos usualmente tienen que pasar por un periplo para llegar a las mayores. Según documentos en una demanda federal en Miami, traficantes humanos que ayudaron a Puig a salir de la isla en un bote lo amenazaron de muerte, al igual que a un boxeador que afirma haber desertado con el pelotero.

Cuando llegan a Estados Unidos, enfrentan una transición que puede ser difícil, con un ajuste cultural y deportivo. Pero los equipos ahora son más cuidadosos al fomentar un ambiente positivo y de respaldo para los cubanos, asegurándose que cuenten con traductores en el camerino y ayuda a mano cuando la necesitan dentro y fuera del terreno.

Abreu, de 27 años, tiene tres compañeros cubanos: el torpedero Alexei Ramírez, el jardinero Dayan Viciedo y el catcher Adrián Nieto. Lino Díaz, el encargado de desarrollo cultural de los Medias Blancas, también está disponible para ayudar.

Los Medias Blancas han sido exitosos con jugadores cubanos. Minnie Minoso, considerado como la primera estrella latina y negra del béisbol, jugó 12 de sus 17 temporadas en Chicago y sigue desempeñándose como representante del equipo. Orlando "El Duque" Hernández ayudó a los Medias Blancas a ganar su último título de Serie Mundial en 2005.

El gran comienzo de temporada de Abreu también ha generado interés en su patria.

El desempeño del toletero es seguido de cerca en un país donde, a pesar que partidos de las mayores son transmitidos en diferido por la televisión estatal desde marzo de 2013, los encuentros en los que participan desertores cubanos no están en el menú.

Los cubanos hablan sobre el desempeño de Abreu en la Esquina Caliente, un lugar en el Parque Central de La Habana donde los fanáticos del béisbol se reúnen para hablar sobre el deporte rey en la isla.

"Abreu es un bateador de fuerza, era muy bueno, pero en lo personal pienso que con sus resultados en Grandes Ligas él se fue muy por arriba de las expectativas", comentó José Estrada, de 55 años.

"Pero ahora en toda Cuba lo seguimos más que antes porque es cubano y representa a Cuba en el país donde está el mejor béisbol del mundo, las Grandes Ligas, y está demostrando el nivel del béisbol cubano".