Tony Peña con el receptor suplente de los Yankees, el venezolano Francisco Cervelli. (AP)

NUEVA YORK - En sus casi 40 años en el béisbol profesional como receptor, manager e instructor, el dominicano Tony Peña ha vivido de todo un poco. Conoce el éxito, pero también ha sufrido decepciones.

Es por eso que los tiempos difíciles no asustan al coach de la banca de los Yankees, quien ha visto a su equipo sufrir tres bajas en la rotación abridora esta temporada: el as CC Sabathia y los dominicanos Iván Nova y Michael Pineda. Se espera que Sabathia y Pineda se reintegren al equipo en algún momento después del receso del Juego de Estrellas, pero Nova no volverá a lanzar este año tras someterse a una cirugía Tommy John .

Los Yankees han perdido cuatro juegos consecutivos y llegaron al miércoles apenas en la marca de .500, pero se encuentran sólo 3.5 juegos de los punteros Azulejos en el Este de la Liga Americana. Según Peña, eso se debe a que sus jugadores no se rinden.

"Tenemos un grupo de hombres que diariamente vienen a darlo todo por el todo en el terreno de juego", manifestó Peña durante una rueda de prensa con los medios de habla hispana en el Yankee Stadium. "Eso es lo que han visto con el equipo de los Yankees. Lo que han visto es un equipo que diariamente deja todo en el terreno de juego - dan todo de sí y se apoyan mutuamente. Nosotros como coaches no tenemos que empujarlos.

"Lo que pasó ayer, ya pasó", agregó Peña. "Nosotros no podemos hacer nada con el pasado. Esa es la mentalidad que tenemos. Perdimos ayer; vamos a ganar hoy. Vamos a tratar de hacer lo mejor".

Peña, quien fue piloto de los Reales de Kansas City del 2002 hasta que renunció al cargo en mayo del 2005, mantiene la misma actitud en cuanto a su propia carrera se refiere. Aunque anhela la oportunidad de volver a dirigir en Grandes Ligas, asegura estar a gusto con su rol en los Yankees.

"Estoy feliz. Este es mi año número ocho con los Yankees," dijo Peña, quien se unió a los Bombarderos en noviembre del 2005 como coach de la primera base y asumió su puesto actual en el 2009. "No es que esté satisfecho siendo bench coach, sino que le doy gracias a Dios porque tengo un uniforme puesto y porque sigo disfrutando lo que amo y lo que me gusta hacer".

"Vivo el presente", continuó el quisqueyano. "Tony Peña no le va a tocar la puerta a nadie para pedir que me pongan de manager. Todo el mundo sabe donde estoy".

Los Yankees ponderaron a Peña para el rol de capataz en el 2007, pero contrataron a Joe Girardi, el manager actual del club, quien considera que la experiencia del dominicano como piloto y como jugador son de mucho valor para la organización.

"Es un gran recurso porque ha estado en este nivel por mucho, mucho tiempo", dijo Girardi acerca de Peña. "De muchacho tuvo que pelear para llegar a este nivel. Siempre habla de cómo al principio (cuando era un prospecto) no jugaba porque (los Piratas) tenían demasiados receptores. Tuvo que luchar para colarse y terminó siendo ligamayorista por mucho tiempo".

Peña fue el Mánager del Año del Joven Circuito en el 2003 y el año pasado condujo a la selección de la República Dominicana al título de la tercera edición del Clásico Mundial de Béisbol. Le experiencia de pedir el juego y lidiar con el cuerpo monticular, opina Peña, es lo que le ha permitido a él y a muchos otros ex receptores, como Girardi y el manager actual de los Angelinos, Mike Scioscia, tener éxito como capataces.

"Los receptores tenemos la gran ventaja de que dirigimos un juego", observó Peña, quien jugó por los Piratas, Cardenales, Medias Rojas, Indios, Medias Blancas y Astros de 1980 a 1997 y ganó cuatro Guantes de Oro detrás del plato. "Tenemos el juego en nuestras manos. El diamante entero y el outfield - somos los únicos que podemos verlo todo al frente de nosotros. Dirigimos el juego desde el primer pitcheo que llamamos hasta el último pitcheo.

"Todos los lanzadores son diferentes y tienen diferentes caracteres. Tenemos que saber cómo vamos a animar a esos muchachos. Los principales animadores que tiene un equipo de pelota son los receptores. Tenemos que estar encima de los lanzadores y decirles, 'Vamos que tú puedes'.

"Todas esas cosas, a través del tiempo, se van convirtiendo en un hábito. Ese hábito no se va".

Girardi aplaude a Peña justo por su habilidad para mantenerse de buen ánimo, aun cuando al equipo no le va bien.

"Es muy positivo'", dijo el capataz, "lo cual considero importante en un deporte en el que hay tanto fracaso".