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10/04/12 1:46 PM ET

Hazaña para la historia

Es imposible minimizar la Triple Corona de Miguel Cabrera

Hay que apreciar esto. No hay que debatir sus méritos, sino valorarlo por lo que es: Historia.

Miguel Cabrera hizo historia al conquistar la Triple Corona de bateo de la Liga Americana. El venezolano se ha ganado un espacio entre algunos de los nombres más sonoros en la historia de Grandes Ligas al lograr algo que no se alcanzaba en 45 años.

¿Quieres criticar el valor de la Triple Corona como algo arbitrario y demasiado anticuado? Podrías tener un argumento válido. ¿Quieres afirmar que la Triple Corona no debería automáticamente valer un premio al Jugador Más Valioso? Podrías convencer a mucha gente.

Pero si quieres decirle a la gente con muchos años es este juego y a los fans que aún le dan importancia a los números de dicha hazaña que la Triple Corona no es relevante, pues ése es un debate que jamás vas a ganar.

Lo mejor que haces es valorar y gozar la historia que se hizo en el 2012, esa historia que se aseguró el miércoles en el Kauffman Stadium de Kansas City.

Nade sabe si volveremos a ver el logro de un pelotero que termine en el primer lugar de su liga en promedio, jonrones y empujadas.

Solamente dos jugadores-incluyendo dos que lo hicieron dos veces-han tenido una temporada de esa clase desde 1920. Ninguno de ellos se llama Babe Ruth, Hank Aaron ni Willie Mays.

La última Triple Corona había sido de Carl Yastrzemski en 1967. Aun con los números inflados y hasta ridículos antes de las pruebas por esteroides, ningún pelotero conquistó una Triple Corona de bateo.

Sí es verdad que dos de las tres categorías-cuadrangulares e impulsadas-son algo redundantes. Al fin y al cabo, si conectas un jonrón, te empujas a ti mismo. Ahí tienes por lo menos un remolque. Los jonroneros son, por su naturaleza, productores de carreras. Las oportunidades de empujar dicen tanto sobre los compañeros de un bateador como del mismo toletero.

Es notable que llegando al 2012, fueron 40 jugadores que fueron líderes de su liga en cuadrangulares e impulsadas desde 1967, así que la combinación de esos dos elementos de la Triple Corona no es algo raro.

Pero es la combinación de promedio, poder y producción de carreas que hizo tan especial la temporada de Cabrera. Según el Elias Sports Bureau, en solamente cuatro ocasiones desde 1967 un bateador ha sido líder de su liga en promedio y empujadas-Joe Torre en 1971, Al Oliver en 1982, Todd Helton en el 2000 y Matt Holliday en el 2007 (éstos últimos dos lo hicieron jugando por los Rockies en el Coors Field como local).

Pero en el mismo lapso, ningún bateador encabezó su liga en promedio y jonrones. Eso fue hasta que lo hizo este año Cabrera.

Es esa combinación impresionante que sella la importancia de lo que logró Cabrera.

¿Es promedio la medida más justa del rendimiento de un bateador? No. Porcentaje de embasarse, que diferente a promedio toma en cuenta las bases por bolas, es mucho más justo.

¿Son los cuadrangulares la mejor muestra del puro poder de un toletero? No. Porcentaje de slugging nos dice más, sobre todo cuando tomas en cuenta cómo impactan los números de jonrones las diferentes dimensiones en los diversos estadios de Grandes Ligas.

¿Y las empujadas? Pues, todos sabemos que esa cifra puede ser caprichosa, ya que se depende de oportunidades de impulsar las carreras.

Entonces sí, a través de los años los estadísticos han establecido medidas más sustanciales y más justas para evaluar el rendimiento de un jugador. Ya se le da menos importancia a la "Santísima Trinidad" de promedio, jonrones y empujadas. Algunas personas han propuesto una "Triple Corona Moderna" de promedio, porcentaje de embasarse y slugging. Pero hasta eso se hubiera dado en seis ocasiones desde 1967 (Fred Lynn, George Brett, Larry Walker, Helton y Barry Bonds dos veces).

Por eso es que la Triple Corona de la "vieja escuela" aún nos emociona.

Desde 1967, solamente seis peloteros-incluyendo a Cabrera-han llegado a encabezar su liga en cuadrangulares, promedio y empujadas en algún momento de sus carreras en diferentes temporadas (Manny Ramírez, Bonds, Alex Rodríguez, Albert Pujols y Andrés Galarraga). Y claro, nadie antes de que el venezolano lo lograra todo en el 2012.

Para hacer lo que hizo Cabrera, hay que mantenerse en salud. No puedes ser un bateador de poder de muchos ponches. Y como el mismo Cabrera dijo, hay que tener suerte, ya que hay que depender de los que te rodean y la competencia debe estar a la altura o no para permitirte terminar en el primer lugar de los departamentos ofensivos.

Lo que ha logrado el venezolano-con un parque que favorece a los pitchers como su estadio local, un equipo que estuvo luchando hasta el final por la clasificación y el escrutinio de la era del internet-no sólo es impresionante y no sólo es otro argumento para un pase a Cooperstown en un futuro.

Además de todo eso, es historia.

Este artículo no estuvo sujeto a la aprobación del Major League Baseball ni sus equipos.


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