© 2012 MLB Advanced Media, L.P. Derechos Reservados.
PrintImprimir

10/24/12 9:51 PM ET

Noche épica en San Francisco

Gigantes pegaron primero en la S.M. guiados por Sandoval

SAN FRANCISCO, California -- Pablo Sandoval y Barry Zito fueron dos individuos que hace dos años tuvieron un papel marginal cuando los Gigantes de San Francisco ganaron su primera Serie Mundial desde 1954, pero el miércoles se encargaron de encaminar al equipo rumbo a la conquista de otro campeonato.

Sandoval sacudió tres jonrones en turnos consecutivos para erigirse en el cuarto hombre en la historia que dispara tal cantidad en un mismo juego de un Clásico de Otoño, mientras que el rejuvenecido Zito maniató con sus curvas a los Tigres de Detroit rumbo a una victoria de 8-3 para San Francisco.

En una serie histórica para el béisbol venezolano debido a la cifra récord de nueve jugadores participantes, Sandoval tuvo una noche inolvidable.

Babe Ruth (1926 y 1928), Reggie Jackson (1977) y Albert Pujols (2011). Esos son los nombres de realeza pura en las Grandes Ligas que anteriormente habían conectado tres jonrones en un mismo juego de la Serie Mundial. Y ahora son acompañados por Sandoval, el regordete tercera base que en 2010 fue relegado a la banca tras una floja temporada regular.

"Señores, me tienen que pellizcar el brazo", dijo Sandoval. "Es que sigo sin creérmelo. Es algo que tu sueñas de niñito, pensando que algún día vas a estar en una Serie Mundial y terminas haciendo algo como esto".

El despliegue venezolano fue abrumador. Marco Scutaro, quien venía de ser proclamado como el Más Valioso de la serie de campeonato, bateó dos hits y produjo un par de carreras. Y Gregor Blanco se fue en blanco pero realizó dos magníficas atrapadas en el jardín izquierdo para robarle hits a Miguel Cabrera y Prince Fielder.

Zito, quien como Sandoval vio esa Serie Mundial como mero espectador desde la cueva y sin siquiera ser incorporado a la nómina de 25 jugadores, brilló en el montículo al tolerar una carrera y seis hits en cinco entradas y dos tercios.

Con una cómoda ventaja de 6-0, el zurdo de los Gigantes permitió un sencillo remolcador al venezolano Cabrera en el sexto.

Esa ha sido la única anotación que ha recibido en sus últimos 13 innings y un tercio, incluyendo la soberbia actuación ante San Luis el viernes pasado para poner en marcha la remontada de un déficit 3-1 que permitió a San Francisco imponerse en la serie de campeonato de la Liga Nacional. Estas dos aperturas ahora sirven para convalidar el valor del contrato de 126 millones que comenzó en 2007 y que mayormente ha sido considerado como un fiasco.

Justin Verlander, el as con el que los Tigres confiaban arrancar a todo vapor en procura de su primer campeonato desde 1984, tuvo su salida más corta del año. El vigente Cy Young de la Liga Americana y Jugador Más Valioso fue castigado con seis hits y cinco carreras en cuatro episodios.

"¡Wow!". Así se expresó Verlander desde el montículo luego que Sandoval le conectara un jonrón con un compañero en base en la tercera entrada.

Sandoval se ha convertido en la peor pesadilla de Verlander, ya que en julio pasado le bateó al derecho el primer triple con bases llenas en la historia del Juego de Estrellas.

El AT&T Park de San Francisco se rindió por completo a los pies de Sandoval al verle recorrer las bases en tres ocasiones.

Todo un ídolo con el apodo de "Kung Fu Panda", Sandoval esculpió una noche de 4-4 con cuatro remolcadas. Sus dos jonrones ante Verlander fueron ante pelotas de 95 millas por hora, el primero solitario.

Después de barrer a los Yanquis en la serie de campeonato de la Americana, Detroit arrancó trastabillando tras cinco días de pausa. San Francisco, en cambio, apenas disfrutó un día de respiro, ya que no fue hasta el lunes en que pudo superar a los Cardenales en un séptimo juego.

"Jugamos nuestro partido anterior hace apenas dos días", indicó Sandoval. "Todavía estamos encendidos. Llegamos e hicimos nuestro juego".

Esta derrota hizo recordar el mal inicio de los Tigres en la Serie Mundial de 2006, en la que tuvieron seis días de descanso ante un equipo de San Luis que también venía de ganar un séptimo juego. San Luis se consagró campeón tras cinco partidos.

Verlander no las tuvo consigo en su salida y eso se apreció en el cuarto episodio, en el que Zito --con promedio de .099 de por vida-- le conectó un sencillo productor con dos outs para poner un 6-0 en la pizarra.

"No me salieron bien los pitcheos. Fue como una batalla desde el inicio", dijo Verlander, quien tiró 98 lanzamientos en sus cuatro entradas. "Supieron capitalizar y sacudieron bien los bates, especialmente Pablo y Marco".

Los fanáticos rugieron cuando se anunció que Verlander salía del juego, reemplazado por un bateador emergente. El pitcher, quien como novato en la serie de 2006 sufrió dos derrotas, había estado enorme en este octubre con foja de 3-0 y 0.74 de efectividad.

Sandoval, sin embargo, siguió insaciable al disparar un jonrón solitario ante el relevista dominicano Al Alburquerque en el quinto, teniendo que salir de la caseta para saludar con el casco a la concurrencia de 42.855 fanáticos, muchos cubriéndose con gorros de peluche que llevan la figura de un oso panda.

Redención absoluta para Sandoval tras su amarga experiencia de la Serie Mundial de 2010, en la que sólo fue tomado en cuenta en un juego --el único que los Gigantes perdieron-- y en el que se fue en blanco en tres turnos.

"Fui muy maduro y humilde con lo que me ocurrió. Aprendí de eso y no dejé de trabajar", reflexionó Sandoval.

Otro dato: el de Sandoval fue apenas el segundo juego en la historia de este estadio en las riberas de la Bahía de San Francisco. El otro fue obra de Kevin Elster de los Dodgers en la inauguración en 2000. Ni siquiera el rey jonronero Barry Bonds logró sacarla tres veces aquí en un mismo juego.

Todo le salió bien a los Gigantes. Uno de los sencillos productores de Scutaro fue tras un doble de Angel Pagán, en el que la pelota pegó primero en la tercera base y se fue al jardín izquierdo. Tim Lincecum, un ganador de dos Cy Young que sin traumas ha aceptado lanzar en relevo, retiró a siete bateadores en fila y ponchó a cinco.

Detroit pudo descontar en el noveno con un jonrón de dos carreras de Jhonny Peralta ante el relevista George Kontos.

El segundo juego será el jueves, con Doug Fister en la loma por los Tigres ante Madison Bumgarner.

Por los Gigantes, el puertorriqueño Pagán de 4-2 con dos anotadas. Los venezolanos Scutaro de 4-2 con dos anotadas y dos empujadas, Sandoval de 4-4 con tres anotadas y cuatro remolcadas, y Blanco de 4-0.

Por los Tigres, los venezolanos Omar Infante de 4-1, Miguel Cabrera de 3-1 con una impulsada y Avisail García de 3-0. Los dominicanos Peralta de 4-1 con una anotada y dos empujadas y Ramón Santiago de 1-0.

Este artículo no estuvo sujeto a la aprobación del Major League Baseball ni sus equipos.


LasMayores.com