© 2012 MLB Advanced Media, L.P. Derechos Reservados.
PrintImprimir

11/07/12 4:56 PM ET

¿Y los grandes nombres en la agencia libre?

NUEVA YORK -- Todo empezó hace casi un año cuando Matt Kemp y los Dodgers de Los Angeles formalizaron un matrimonio de ocho años por 160 millones de dólares.

Kemp asomaba como una de las piezas más atractivas del actual mercado de agentes libre, pero el jardinero que fue segundo en la votación al Jugador Más Valioso de la Liga Nacional el año pasado había quedado fuera del radar en noviembre.

Otros nombres rutilantes también iban a desaparecer de la lista en los meses subsiguientes.

Los Gigantes y Filis renovaron los contratos de sus ases Matt Cain y Cole Hamels, respectivamente. Un pitcher que lanzó un juego perfecto (Cain) y otro que fue el Más Valioso de una Serie Mundial (Hamels) fueron inmunizados de la agencia libre.

Además, los Rojos hicieron otro tanto al ofrecerle un contrato por 10 años a su primera base Joey Votto, el Más Valioso de la Nacional en 2010. Los receptores Yadier Molina (Cardenales) y Miguel Montero (Diamondbacks) pactaron renovaciones de cinco años. Y esta semana Boston no titubeó en darle un contrato de dos campañas al designado David Ortiz.

Al iniciar el período de agencia libre y cambios en Grandes Ligas, la falta de figuras de alto relieve es notoria con respecto al año pasado cuando Albert Pujols, Prince Fielder y José Reyes eran los principales atractivos.

Aparte del talento que ya fue amarrado, varios equipos que suelen gastar ahora están reticentes.

Los Yanquis de Nueva York se ha propuesto abrocharse al cinturón para no pasarse del límite de los 189 millones, mientras que sus vecinos Mets siguen sumergidos en tribulaciones financieras y están atados con varios contratos enormes como el de Johan Santana.

Un año después de hacer olas con los fichajes de Reyes, Mark Buehrle y Heath Bell al mudarse a un nuevo estadio en el centro de Miami, los Marlins ahora hablan de recuperar su "identidad". Esto se puede traducir que el dueño Jeffrey Loria regresará a la fórmula de exprimir el jugo con material módico y productivo.

Tampoco es que este invierno ha quedado huérfano para poder tener un par de meses entretenidos.

Más o menos, Josh Hamilton y Zack Greinke ofrecen posibilidades de negociaciones de gran impacto en esta época en la que el léxico es abundante con frases como "el equipo X tienes interés en el jugador Y" y el "un equipo incógnita podría entrar a último momento con una oferta".

Estas son las cinco mayores interrogantes de este período:

¿A DÓNDE IRÁ HAMILTON?
La figura excluyente del grupo este año constituye un enigma. El presentimiento es que los Rangers de Texas no están inclinados a un compromiso a largo plazo con el jardinero. Hamilton busca un contrato sobre los 100 millones y más de cinco temporadas. En teoría, no le faltarían pretendientes. Fue el Más Valioso de 2010, alguien que sacudió 21 jonrones en los primeros dos meses de la última campaña. Pero también es propenso a bajones pronunciados, como el que se sumió en julio con un OPS de .607.

Tiene 32 años de edad y en esta era los equipos están asustados con repartir contratos tan cuantiosos hasta los 40. Además, están los antecedentes de lesiones, adicción a las drogas y durabilidad. Promedió 125 juegos disputados en los últimos cuatro años en Texas y en el último mes se perdió un puñado debido a que padeció de problemas en la visión por consumo excesivo de café. Milwaukee, Atlanta, Filadelfia, Washington y Seattle se cuentan como sus posibles destinos.

¿HAY BUENOS ABRIDORES?
Greinke fue Cy Young en 2009, pero el derecho está siempre asediado por los cuestionamientos sobre sus problemas de ansiedad que le afectaron cuando estuvo en Kansas City. Tras llegar a los Angelinos en julio mediante un canje con los Cerveceros, Greinke se lució en el sur de California con un equipo que en vano buscó clasificarse a los playoffs.

Es tal vez el único as disponible y los Angelinos están determinados a no dejarlo ir con el fin de mantener una dupla con Jered Weaver. Los demás equipos pueden apelar a otras alternativas para reforzar sus rotaciones con Aníbal Sánchez, Kyle Lohse, Brandon McCarthy e Hiroki Kuroda. Todos son buenas opciones como tercero o cuarto abridores.

¿QUÉ TAL CANJES?
Siempre se producen de la manera más inesperada, como el que los Rojos concretaron con los Padres cerca de la Navidad para adquirir al abridor Mat Latos. Se especula que el torpedero Elvis Andrus (Rangers), el jardinero Justin Upton (Diamondbacks) y el jardinero Alex Gordon (Reales) podrían ser transferidos. Fíjense en el caso del venezolano Andrus.

Texas cuenta con Jurickson Profar, un campocorto nacido en Curazao que es señalado como uno los prospectos más cotizados. Profar, quien en febrero cumplirá 20 años, pegó un jonrón en su debut el pasado agosto. No hay muchos torpederos que llamen la atención, así que los Rangers podrían verse tentados con ofrecer a Andrus a cambio de cubrir otras necesidades.

¿QUÉ HARÁN LOS YANKEES?
El cerrador Mariano Rivera ya adelantó que volverá la próxima temporada. Esa es una buena noticia, pero se da por descontado que no podrán contar con Rafael Soriano como póliza de seguro ya que el dominicano rescindió su contrato. El gerente Brian Cashman reiteró que Alex Rodríguez, quien fue relegado a la banca, no será transferido.

Igual, eso es casi que imposible con un veterano de 37 años al que se le debe 114 millones por otras cinco campañas. Tienen que definir si logran mantener a Kuroda y Andy Pettitte en la rotación. Les convendría sondear traer a un jardinero central como Michael Bourn, pero con sus controles de gasto lo más probable es que Curtis Granderson pase a una de las esquinas y Brett Gardner tome su lugar.

¿QUIÉN SE ARRIESGARÁ CON MELKY CABRERA?
Como el Más Valioso del Juego de Estrellas, todo indicaba que el jardinero dominicano iba a pasar por caja y embolsarse un jugoso contrato. Pero dio positivo por testosterona en agosto, le suspendieron 50 juegos y quedó marginado de los Gigantes en su marcha al campeonato de la Serie Mundial.

Ahora nadie sabe si el rendimiento de Cabrera en la primera mitad de la pasada campaña fue algo artificial. Todo apuntar a que tendrá que aceptar un contrato de un año y con un salario modesto para poder lavar su imagen. No faltarían pretendientes con esas condiciones como los Mets, Marineros, Tigres y Filis.

Este artículo no estuvo sujeto a la aprobación del Major League Baseball ni sus equipos.


LasMayores.com