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11/22/12 1:15 PM ET

Éxitos inmediatos en la cueva

Han sabido triunfar los pilotos sin experiencia

Puede que los fanáticos de los Cardenales sepan que Mike Matheny ganó casi el mismo número de Guantes de Oro (cuatro) de los cinco que ha ganado el boricua Yadier Molina, el más reciente estándar de excelencia detrás del plato.

Robin Ventura se llevó seis Guantes de Oro junto a 294 jonrones y 1,182 carreras producidas en 16 temporadas. Los discípulos de la Sabermetría o Sabermetrics le pueden informar que el talentoso antesalista tuvo un excepcional promedio WAR -medida irreemplazable para medir el valor de un jugador- de 52.3.

Liderados por Matheny, Ventura, Don Mattingly y Kirk Gibson, la imagen de los managers de Grandes Ligas está cambiando. Ahora los dirigentes son más jóvenes y frescos.

Se está desarrollando una nueva tendencia, con los dueños y directivos depositando su confianza en ex peloteros de estatura pero con muy limitada -y en algunos casos nula- experiencia como dirigentes.

El último en llenar este perfil es Walt Weiss, el nuevo capataz de los Rockies de Colorado.

Contemporáneo de Matheny y Ventura, Weiss fue el Novato del Año por la Liga Americana en 1988 como el shortstop de Oakland. Weiss vio acción en tres Series Mundiales en sus 14 años como ligamayorista para cuatro clubes, ganando todo en 1989 con los campeones Atléticos.

Weiss fue el campocorto de los Rockies entre 1994 y 1997, posteriormente obtuvo un puesto en la directiva del club como asistente especial del gerente general Dan O'Dowd del 2002 al 2008.

"Quien haya jugado junto a Walt te dirá que era un gran compañero y un gran líder", elogió el gerente general de los Angelinos Jerry Dipoto, taponero de los Rockies en 1997. "Ambos somos grandes seguidores de [Bruce] Springsteen. Cuando me metía en problemas, se acercaba a la loma para cantarme una de las canciones de Bruce para tratar eliminar un poco la tensión".

Weiss, Colorado espera, nació para ser el líder de un equipo.

El orgullo de Suffern, N.Y., toma las riendas de una escuadra de Colorado que impuso una marca de la franquicia con 98 derrotas bajo el mando de Jim Tracy. Weiss pasó el 2012 como instructor en la Preparatoria Regis Jesuit en las afueras de Denver, con quienes registró marca de 20-6 y llegó hasta las semifinales del campeonato estatal de Clase-5A.

John Gibbons, de regreso a un equipo de Toronto del que fue piloto entre 2004 y 2008 pero ahora bien reforzado, pertenece más a la vieja escuela que a la nueva camada de ex estrellas. Gibbons, un ex receptor, participó en un total de 18 juegos para los Mets de 1984 y 1986 detrás del Salón de la Fama Gary Carter.

La decisión de contratar a ex peloteros destacados para convertirlos en managers de Grandes Ligas se ha venido dando de manera gradual, debido al éxito que tuvieron Gil Hodges, Joe Torre, Lou Piniella, Dusty Baker, Jim Fregosi, Don Baylor, el dominicano Felipe Alou y Davey Johnson.

Mientras que la experiencia es clave, la nueva camada de capataces está teniendo éxito y dejando huella.

Ventura sorprendió cuando fue nombrado como sucesor del venezolano Ozzie Guillén para dirigir a los Medias Blancas en 2012. Sin experiencia alguna como piloto, Ventura quedó en tercer lugar en la votación para Manager del Año de la Liga Americana detrás de los veteranos Bob Melvin de los Atléticos y Buck Showalter de los Orioles.

Matheny heredó el trono que por mucho tempo ocupó el legendario Tony La Russa en San Luis y guió a los Cardenales a la postemporada tras llevarse uno de los comodines en la Liga Nacional, luego eliminó a Atlanta en un juego a ganar o morir.

La Russa quedó impresionado con el trabajo de su sucesor.

"Fue un líder como jugador", resaltó La Russa durante los playoffs. "Es un gran competidor. También jugó junto a esos muchachos. Fue un Cardenal, un compañero. Saben que es un hombre respetado y de confianza, algo que siempre digo es clave para convertirse en líder".

En el Oeste de la Liga Nacional, combatiendo a los Gigantes, Mattingly con los Dodgers, Gibson con los Diamondbacks y Bud Black con los Padres - todos ellos ex jugadores destacados que llegaron a sus equipos sin experiencia alguna como pilotos -- reforzaron su reputación como líderes.


"Ha estado ahí para nosotros. Sabe bien por todo lo que un pelotero pasa. No fue un jugador del montón; fue una estrella. Probablemente la cosa más importante para mí [en 2011] fue la llegada de Donnie. Todavía sigo aprendiendo, y él significó mucho para mí. Siempre está ahí cuando lo necesitas".
-- Matt Kemp de los Dodgers
acerca de Don Mattingly

Junto a Mike Redmond, el nuevo líder de los Marlins, Gibbons pone en 12 el número de ex receptores que dirigen actualmente en la Gran Carpa, encabezados por Jim Leyland, Bruce Bochy, Bob Melvin, Mike Scioscia, Joe Maddon y Joe Girardi.

"Hemos tenido a peloteros verdaderamente destacados que se han convertido en excelentes managers", manifestó La Russa. "Creo que Torre, Don Baylor, Lou Piniella, tipos como ellos. Dusty Baker. Fueron jugadores que brillaron con luz propia.

"Ser coach o manager tiene mucho que ver con ganarse el respeto. Jim [Leyland] es un caso especial. Incluso yo fui mejor que él como jugador, y yo era malo. Jim era más malo todavía.

Mattingly, el séptimo timonel de los Dodgers desde que Lasorda se retiró, fue quizás el mejor pelotero en Grandes Ligas por un espacio de cinco años en la década de los 80. Sus jugadores están con él, ellos mismos tendrán que destacar como equipo para asegurarle el puesto a Mattingly bajo una nueva directiva que aspira a ganarlo todo.

"Ha estado ahí para nosotros. Sabe bien por todo lo que un pelotero pasa. No fue un jugador del montón; fue una estrella.

Probablemente la cosa más importante para mí [en 2011] fue la llegada de Donnie. Todavía sigo aprendiendo, y él significó mucho para mí. Siempre está ahí cuando lo necesitas".

En cuanto a temperamento y estilo se refiere, Ventura es similar a Mattingly. Como jugadores aprendieron a encontrar el balance emocional necesario, evitando con ello salirse de sus casillas tanto en las buenas como en las malas.

"Todo lo que ustedes ven es lo que él es", dijo el cañonero de los Medias Blancas, Adam Dunn, acerca de Ventura. "Cuando lo conocí, pensé, 'Este tipo va a ser extraordinario'. Nunca se excede en nada. Cuando se acaba, se acaba. Él lo sabe.

"Todavía tiene algo de jugador. No quiero sonar exagerado pero es demasiado bueno para ser verdad. El tipo es increíble. Tiene bien definida la línea entre ser manager y amigo".

Este artículo no estuvo sujeto a la aprobación del Major League Baseball ni sus equipos.


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