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12/18/12 10:30 PM ET

Por un "segundo aire"

Jugadores, managers aprovechan regreso a sus ex equipos

Cuando John Gibbons se instaló - o técnicamente, reinstaló- de nuevo con el uniforme de los Azulejos el mes pasado en Toronto, el timonel regresó para unir dos eras distintas de la franquicia.

Lo que es viejo vuelve a ser nuevo, con el retorno de Gibbons para darse una nueva oportunidad con el equipo que dirigió del 2004 al 2008.

"Esto es emocionante para mí porque había estado fuera de acción por un buen tiempo", declaró Gibbons durante las pasadas Reuniones Invernales. "Siempre es bueno encontrarte con caras conocidas que tenemos aquí".

Varios peloteros alrededor de Grandes Ligas - e incluso coaches y managers como Gibbons - están tomando ventaja de oportunidades para regresar a ciudades en las que previamente fueron protagonistas y continuar sus carreras.

En cada caso, ese individuo está creando un puente entre dos eras distintas. En el caso del infielder venezolano Omar Infante, quien fue enviado de los Marlins a los Tigres a mediados del año pasado, se trató de la unión de dos generaciones de equipos de Detroit.

Tras su regreso a la Ciudad Automotriz -- Infante fue firmado por los Tigres como agente libre internacional en 1999 y pasó las primeras seis campañas como ligamayorista en Detroit - el utility se convirtió en apenas el segundo pelotero (el dominicano Ramón Santiago es el otro) en el roster que también fue parte de aquel terrible equipo del 2003 que sufrió 119 derrotas.

"Es algo especial, porque sabemos que se trata de un gran individuo", dijo el gerente general de los Tigres, Dave Dombrowski, acerca de tener de regreso a un jugador que dejó huella en el club".

Hasta el momento ha sido un éxito mutuo en Detroit. Infante trajo un constante promedio de bateo, buena defensa y flexibilidad a un equipo cuyo segunda base apenas bateó para .213/.301/.577 en el 2012 (la línea ofensiva de Infante fue de .257/.385/.668) y ayudó a guiar a los Tigres de regreso a la Serie Mundial.

El contexto varía en estas situaciones. A menudo, peloteros locales o favoritos de los aficionados regresan para una última despedida antes de retirarse. Tom Glavine lo hizo con Atlanta, abriendo 13 juegos en el 2008. El zurdo de 40 años de edad Andy Pettitte lo está haciendo en Nueva York, donde su regreso en 2012 ha sido todo un éxito, excepto por una lesión que lo dejo fuera por casi tres meses.

Y eso ni siquiera incluye a jugadores como Pat Burrell y Mike Cameron, quienes firmaron contratos por un día para poder retirarse con los Filis y los Marineros, respectivamente.

En otras instancias, algunos peloteros sienten que su mejor oportunidad de tener éxito pudiera ser con un club al que alguna vez pertenecieron. Consideren a Jeff Francis, quien prefirió quedarse en Denver este año después de volver a firmar con los Rockies en junio. El zurdo fue seleccionado en el draft por Colorado en 2002, y abrió el Juego 1 de la única Serie Mundial en la historia del club, en 2007.

Luego Francis se perdió todo el 2009 debido a una lesión en el hombro, se vio limitado a 20 aperturas durante su año de regreso en 2010 y pasó las últimas dos campañas en el sistema de los Rojos y Reales tratando de restablecerse.

Francis nunca ha podido duplicar el éxito que tuvo en Colorado del 2005 al 2007, pero el zurdo siente que Denver es el lugar correcto para hacerlo.

"Aquí es donde he pasado el 90% de mi carrera", destacó Francis. "Para mí, no habría mejor lugar para tener a un equipo ganador. Para este equipo es un logro ganar juegos grandes. Lo he hecho antes con estos muchachos. Creo que tengo lo que se necesita, y será muy divertido".

A fin de cuentas, con la variedad de circunstancias que rodean el regreso de un pelotero a ciudades en las que ya jugaron previamente, puede ser difícil encontrar una correlación o una tendencia. Algunos juegan mejor, otros no - ya sea durante la cima o en el ocaso de su carrera.

Pero con el nuevo grupo de talento que Gibbons tendrá bajo su mando, y con los Azulejos luciendo bien preparados para contender en serio por el banderín del siempre disputado Este de la Liga Americana, tenemos que pensar que este segundo paso por Toronto será memorable.

"Ahora es el turno del manager y de sus coaches de fomentar el ambiente indicado entre los muchachos", indicó Gibbons. "Pero es una posición en la que muchos desearían estar. Este trabajo me salió de la nada, y con la clase de peloteros que han adquirido lo hace aún más interesante".

Este artículo no estuvo sujeto a la aprobación del Major League Baseball ni sus equipos.


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