© 2012 MLB Advanced Media, L.P. Derechos Reservados.
PrintImprimir

12/21/12 12:00 PM ET

Confían en un despertar de su bate

Tigres esperan un repunte a la ofensiva de Ávila en 2013

DETROIT -- Físicamente, los Tigres deberían tener lo necesario para mantener al receptor Alex Ávila en buena forma ahora que han contratado al ambidiestro cubano Brayan Peña para respaldarlo detrás del plato. Ahora viene la parte técnica.

Esa parte es un poco difícil de definir.

Aunque Ávila tuvo que luchar contra una tendinitis en su rodilla a mitad de campaña, y los Tigres se vieron obligados a alternarlo en la receptoría para aligerar su carga de trabajo, sus problemas en la caja de bateo fueron eminentes. Después de tener una tremenda temporada en 2011 que le valió la titularidad en el Juego de Estrellas, los Tigres vieron sus números ofensivos desplomarse.

La caída de 52 puntos en su promedio de bateo fue la segunda más grande para cualquier pelotero titular de los Tigres entre 2011 y 2012, superado solamente por el declive de 60 puntos que sufrió el dominicano Jhonny Peralta. Los 159 puntos menos en el porcentaje de embasarse más slugging de Ávila fue una cifra aun mayor a la de Peralta, acentuado por un total de jonrones que cayó más de la mitad y dos tercios menos en dobles conectados que el año anterior.

Y la postemporada no fue la excepción para Ávila. Después de conectar apenas un cuadrangular y un doble durante la Serie Divisional de la Liga Americana en contra de los Atléticos, su bateo se fue en picada, hasta el punto en que solamente vio acción en dos de los cuatro encuentros de la Serie Mundial. Para cuando los Gigantes completaron la barrida, Ávila terminó bateando de 29-6 en octubre, con una docena de ponches y apenas un pasaporte recibido.

En pocas palabras, no fue el mismo bateador del año pasado. Ávila fue mucho mejor de lo que lució al final del 2011, cuando fue presa del agotamiento y la pesada carga de jugar todos los días detrás del plato, además de su problema en las rodillas.

Para muchos directivos de los Tigres, lo que le pasó a Ávila fue un misterio.

"Es algo muy difícil de explicar. Quiero decir, simplemente no tuvo la misma producción ofensiva que el año anterior", expresó el gerente general y presidente del equipo, Dave Dombrowski, durante las pasadas Reuniones Invernales. "En ocasiones se trata de un aspecto de ajuste. Vimos como en ocasiones fue agresivo, en otras no, pero creo que hemos dicho lo mismo varias veces.

"Su swing se descompuso un poco. Su swing no fue el mismo del 2011. No sé si su problema en la rodilla le afectó. No estoy diciendo que así fue, porque él nos dijo que se sentía bien. Para mí, fue una combinación de varias cosas".

El manager Jim Leyland tuvo algunas teorías acerca de cuál fue la diferencia, y no sólo fue la salud del receptor.

"Para ser honesto con ustedes, creo que los achaques físicos tuvieron mucho que ver", enfatizó Leyland. "Creo que después del gran año que tuvo en 2011 las expectativas eran grandes. Los ajustes eran parte de ello. Repentinamente, su ofensiva se desploma la siguiente temporada. Los pitchers le tienen más respeto, y terminan dominándolo con más frecuencia. Pero creo que es capaz de hacer esos ajustes. Es un buen bateador.

"No estoy diciendo nada que no le haya dicho ya a su padre [el asistente del GG Al Ávila]; me gustaría verlo más agresivo en el plato. Siento que hubo muchas veces este año en las que bateó con dos strikes encima, y sólo pudo obtener un swing. Esa es solamente mi opinión personal. No soy un coach de bateo, pero es un bateador muy selectivo - sentí que fue muy selectivo".

Recapturar esa agresividad probablemente será uno de los objetivos durante los entrenamientos primaverales, especialmente bajo las riendas del coach de bateo Lloyd McClendon. Sin embargo, Leyland cree que estar en salud ayudará más a esa causa.

"Creo que hubo ocasiones en las que debido a las lesiones no pudo jugar con la energía necesaria que me hubiera gustado ver", manifestó Leyland, "pero creo que parte de eso tuvo que ver con las lesiones y achaques. Y creo que esta vez estará saludable, y pienso que verán a un Alex a un nivel más o menos entre medio del que mostró en 2011 y 2012, algo que sería muy satisfactorio para mí".

Este artículo no estuvo sujeto a la aprobación del Major League Baseball ni sus equipos.


LasMayores.com