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12/25/12 10:00 PM ET

Año histórico para el pitcheo

Siete no-hitters engalanaron la temporada del 2012

Sólo una vez antes el béisbol de Grandes Ligas había visto una lluvia de hazañas como los siete juegos sin hit ni carrera que se dieron en 2012, que incluyó un trío sin precedentes de juegos perfectos y continuó una extraordinaria tendencia de la más grande hazaña de pitcheo en el deporte.

La única otra vez que el pitcheo registró siete juegos sin hit ni carrera fue en 1991, y el ahora miembro del Salón de la Fama, Nolan Ryan, inició esa serie con el último "no-no" de su ilustre carrera - imponiendo una marca con siete.

Ahora el presidente de los Rangers, el hombre que sabe más de juegos sin hit ni carrera que cualquiera ve lo sucedido en 2012 como parte de un imponente cambio de poder en el juego.

"Esto va por ciclos y, tú sabes, realmente no tengo una explicación del por qué el pitcheo es el que domina en ciertos períodos y ciertos años", opinó Ryan. "Pero eso es lo que estamos experimentando actualmente".

Eso está bien claro, y los juegos sin hit ni carrera lo demuestran. De hecho, con seis no-hitters en 2010 y otros tres en 2011 antes de la cifra que igualó el récord en 2012, la actual racha de tres años seguidos supera cualquier otro tipo de período similar en la historia de Grandes Ligas con 16 juegos sin hit ni carrera.

La colección de no-hitters entre el 2010 y el 2012 es aun mejor que los 15 lanzados entre 1967 y 1969, una era en la que el pitcheo dominó tanto que obligó a hacer cambios en las reglas, incluyendo la disminución de la altura del montículo y una zona de strike más pequeña.

Claramente, esta es una mini era de oro para los lanzadores que logran silenciar los bates por nueve entradas.

Todo comenzó con el juego perfecto de Philip Humber el pasado 21 de abril en Seattle, una hazaña que se hizo aun más memorable por la forma en que Humber terminó el partido - y su temporada. La joya de pitcheo culminó cuando Brendan Ryan disputó un strike tras un medio swing, con el cátcher A.J. Pierzynski atrapando el slider de Humber de piconazo y tirando a la inicial para el último out. Pero ese no fue el único final sorprendente de la historia: Al concluir la temporada del 2012, el Sr. Perfecto tenía foja de 6-6 con efectividad de 6.44. Para noviembre, Humber fue colocado en la lista de waivers por los Medias Blancas y posteriormente reclamado por los Astros.

La serie de 12 no-hitters en 2012 concluyó con uno lanzado por el derecho de Cincinnati Homer Bailey ante los Piratas el 28 de septiembre, juego en el que el derecho cedió un pasaporte y abanicó a 10. Ese encuentro incluyó un error del antesalista Scott Rolen que para muchos en el estadio no lo fue.

A mitad de temporada, el venezolano Johan Santana tiró el primer juego sin hit ni carrera en los 51 años de la franquicia de los Mets el 1 de junio en contra de los Cardenales, dejando a los Padres como la única franquicia de Grandes Ligas sin un no-hitter y convirtiéndose en la primera de tres históricas joyas de pitcheo en un tramo de 18 días. Luego llegó la hazaña conjunta de los Marineros cuando cinco relevistas dominaron por completo después de que el veterano Kevin Millwood saliera del encuentro tras seis innings con una lesión el 8 de junio. Posteriormente, el derecho Matt Cain de los Gigantes brilló por todo lo alto tras lanzar un juego perfecto en contra de los Astros el 18 de junio.

Todas esas tres joyas de pitcheo fueron posibles gracias a dramáticas jugadas a la defensiva. El jardinero izquierdo Mike Baxter se estrelló contra la barda para hacer una estupenda atrapada a un batazo del boricua Yadier Molina en el séptimo inning para salvar a Santana. Brendan Ryan mostró su gran alcance al atrapar un roletazo para poner fuera al veloz Dee Gordon de los Dodgers en la novena. Y el venezolano Gregor Blanco corrió con todo para hacer una espectacular atrapada a un batazo de Jordan Shafer en el jardín derecho-central en la séptima entrada para mantener vivo el juego perfecto de Cain.

Cada una de esas jugadas puso en jaque un no-hitter, pasando en cuestión de segundos de un ¡aaaah! a un respiro de alivio.

"Simplemente bajé mi cabeza y cuando la levante vi a Blanco - el muchacho fue con todo", recordó el manager Bruce Bochy.

Pero quizás ninguna de esas jugadas salvadoras igualaron el drama del último out del no-hitter de Jered Weaver el 2 de mayo, el 10mo en la historia de los Angelinos -- incidentalmente, cuatro de ellos fueron lanzados por Ryan. Torii Hunter, ahora con los Tigres tras firmar como agente libre, corrió hacia la franja de advertencia en el jardín derecho a un profundo toletazo del dominicano de los Mellizos Alexi Casilla para conseguir el último out.

"Si conectas un batazo hacia mí, considéralo out", exclamó Hunter. "Cuando ese batazo salió no importaba qué necesitaba para atraparlo pero lo iba a lograr a toda costa, el no-hitter iba a seguir intacto".

Y luego hay veces en que se necesita de muy poca ayuda. Ese fue el caso en el juego perfecto lanzado por el venezolano Félix Hernández, quien dominaba con rectas de 95 millas por hora en el noveno inning de su joya de 12 ponches en contra de los Rays el 15 de agosto para completar el tercer juego sin hit ni carrera del año en el Safeco Field. El Rey Félix obtuvo una tremenda jugada de Brendan Ryan, cuando el shortstop atrapó a guante invertido un roletazo para poner fuera de circulación al jardinero B.J. Upton en la séptima.

Este artículo no estuvo sujeto a la aprobación del Major League Baseball ni sus equipos.


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