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01/16/13 12:32 PM ET

Bien armados en la capital

Nacionales parecen estar en posición de volver a ganar

Los Nacionales tienen un gran problema ahora que tienen tres cerradores, ¿o no?.

Bueno, eso puede ser un poco exagerado. De otra manera, es casi imposible encontrarle un punto débil a este equipo, y eso no es divertido para nada. El gerente general de Washington, Mike Rizzo, ha construido un roster casi perfecto, y ahora está cerca de ponerlo en las manos de un manager, Davey Johnson, con uno de los mejores porcentajes de ganados y perdidos en la historia de las Grandes Ligas (.564).

El conjunto de Rizzo ganó 98 encuentros la temporada pasada, la mayor cantidad en las mayores. Los Nacionales encabezaron la Liga Nacional en efectividad colectiva y ocuparon el quinto lugar en carreras anotadas. Solamente tres equipos cometieron menos errores.

Cuando terminó la campaña pasada, tenían un gran vacío por llenar (si es que eso es posible para un equipo que tuvo foja de 98-64): un jardinero central de impacto. Si es primer bate, mucho mejor.

Muchos señalaron que los Nacionales estaban interesados en el agente libre Michael Bourn, pero Rizzo decidió tomar otro camino, al enviar a su mejor prospecto del pitcheo, Alex Meyer, a los Mellizos a cambio de Denard Span.

Span encaja tan bien, en el tope de la alineación y en el bosque central, que si Rizzo no hubiera hecho otro movimiento, su club sería visto como el favorito para llevarse otra vez la División Este de la Liga Nacional. Y esta vez, los Nacionales regresarían a la postemporada con Stephen Strasburg como su as activo.

Rizzo no había terminado. Básicamente intercambió a Edwin Jackson por Dan Haren en su rotación. Y luego el directivo trabajó para reforzar su bullpen, donde había perdido a tres zurdos vía la agencia libre -- Sean Burnett, Mike González y Tom Gorzelanny, quienes hicieron 162 presentaciones entre ellos en el 2012.

De todas maneras, el bullpen de Washington tiene profundidad. Rizzo debe de contar con Drew Storen por un año completo y también con Tyler Clippard, quien tuvo 32 rescates ante la ausencia de Storen debido a una operación en el codo. También firmó a Bill Bray a un contrato de Ligas Menores. Cuando se encuentra en salud, el zurdo ha sido uno de los mejores especialistas para enfrentar a bateadores zurdos.

Y cuando Rizzo renovó con el inicialista Adam LaRoche, parecía que su trabajo había terminado. LaRoche conectó 33 cuadrangulares en la parte gruesa del lineup y también fue igual de clave en el clubhouse, donde fue una presencia de calma para un club que pasaba por primera vez por la extenuante lucha por un título divisional.

Todo eso fue antes de que Rizzo sorprendiera al mundo del béisbol al firmar al cerrojero dominicano Rafael Soriano a un contrato de al menos US$28 millones por dos años. El derecho era uno de los nombres en el mercado de más intriga y había sido vinculado con los Dodgers y los Tigres.

Soriano simplemente convierte al sólido bullpen de Washington en uno de los mejores de la Gran Carpa. Sin importar de qué manera Johnson lo organice, los Nacionales parecen ser capaces de acortar los juegos a seis entradas.

Johnson tendrá la opción de emplear a tres muchachos -- Soriano, Clippard y Storen -- para las últimas entradas. Todos han tenido éxito cerrando juegos. Los años de experiencia de Johnson lo ayudarán en esta clase de situación. Debido a la excelente relación del piloto con sus jugadores sin importar a quién emplee en qué situación, sus pupilos entenderán que lo hace por el bien de su equipo.

Mientras nos acercamos a los Entrenamientos de Primavera, es divertido analizar si los Dodgers, Gigantes, Cardenales, Rojos o Nacionales son los favoritos para ganar el banderín del Viejo Circuito.

Eso es lo divertido. Sería fácil presentar los argumentos para cualquiera de esos cinco equipo; los D-backs, Cerveceros, Bravos y Filis no se encuentran muy lejos de ese grupo. Nunca ha existido esta clase de igualdad en las Grandes Ligas, y posiblemente eso era lo que estaba pensando Rizzo cuando agregó a un brazo que salvó 42 partidos por los Yankees en el 2012.

Es posible que esté viendo más allá de la temporada regular, hacia otro viaje a la postemporada donde los juegos se ponen más cerrados y suceden cosas curiosas. Los Nacionales se dieron cuenta de cómo ganar la temporada pasada y se divirtieron como ningún grupo en las mayores. Ahora tendrán que lidiar con las expectativas.

Rizzo hizo lo que los mejores gerentes generales siempre han hecho. No tuvo miedo de hacerle ajustes a un club bastante bueno. Mantuvo el núcleo y agregó otras piezas.

Este artículo no estuvo sujeto a la aprobación del Major League Baseball ni sus equipos.


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