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02/06/13 12:32 PM ET

Ever Magallanes inmortalizado en el Caribe

CHICAGO -- El instructor de infielder de ligas menores de los Medias Blancas de Chicago, Ever Magallanes, fue exaltado al Salón de la Fama de la Serie del Caribe, el pasado fin de semana.

Durante la edición 54 del clásico caribeño, que se disputa en Hermosillo México, Magallanes fue elevado al Pabellón de los inmortales, por los registros alcanzados durante las cuatro Series del Caribe en las que participó.

"Es un privilegio que nunca imaginé que podía tener, porque nunca jugué para obtener logros personales. Siempre me preparé para ayudar a mis equipos a ganar, como desde pequeño me enseñó mi papá", dijo Magallanes, desde su hogar en Arizona, a través de una conversación telefónica.

"No me lo creía. Me lo dijeron hace tres meses y hasta que no llegó el día del acto no me lo creía. Este ha sido el mayor logro profesional de mi carrera", expresó el nativo de Chihuahua, México, quien debutó en Grandes Ligas en 1991, con los Indios de Cleveland, novena con la que jugó los únicos tres encuentros que tuvo en las mayores.

Magallanes fue a su exaltación, que se efectuó en el Salón de las Artes de la Universidad de Sonora, en compañía de su padre, Roberto, y de su hermano, Bobby, quien es manager de la sucursal doble de los Medias Blancas. Su esposa María del Pilar, no pudo asistir, ya que recién acababa de dar a luz a Ever Isaías.

En el mismo acto fueron elevados Fernando Valenzuela, Alfonso Jiménez, y Francisco "Paquín" Estrada; además de los ex directivos Arturo León Lerma y Renato Renato Vega Alvarado.

"Ser exaltado y estar el mismo lado de Fernando, que fue el pelotero mexicano que nos abrió el camino a todos, es un orgullo y un privilegio muy grande", aseguró Magallanes.

El instructor de los Medias Blancas, quien tiene cinco años trabajando con la organización, destacó en los clásicos caribeños en los que jugó, vistiendo las camisetas de Águilas de Mexicali (1989 y 1999) y Tomateros de Culiacán (1996 y 1997).

En tres de esas participaciones en la serie que tuvo, Magallanes quedó en el roster del Todos Estrellas, como el mejor segunda base de 1996, 1997 y 1999.

"El mejor momento de las Series del Caribe a las que fui fue en 1996, cuando quedé campeón con los Tomateros. Esa vez le ganamos a República Dominicana, que tenía un Dream Team. Recuerdo el juego que le ganamos a ellos, porque se lo ganamos con un error de Raúl Mondesí, quien estaba jugando en el rightfield y tiró mal a la primera base tratando de hacer un doble play. Ese error nos dio la carrera de dejarlos en el terreno. Al día siguiente le ganamos a Venezuela y nos titulamos", recordó.

Individualmente su mejor desempeño en un clásico caribeño fue en el de 1997, también con Culiacán. En esa edición del certamen estuvo peleando por el título de bateo y aunque ligó para .526, no se lo pudo llevar, ya que el venezolano, Bob Abreu, con .588.

"Hubiera sido bonito ganar ese título de bateo, pero imagínate que bateando más de .500 no lo pudo hacer. Abreu tuvo una gran serie", dijo Magallanes, quien jugó en beisbol invernal de México durante 16 años, en los que vistió la camiseta de Mexicali, Culiacán, Venados de Mazatlán y Cañeros de Los Mochís.

Para Magallanes el honor obtenido con su ascenso al templo de los inmortales del Caribe pudiera servir de motivación para los prospecto de la organización de Chicago, al ver que éste mérito lo alcanzó con trabajo, esfuerzo y perseverancia, pese a no ser un jugador que se haya establecido en Grandes Ligas.

"Ello -- los jóvenes peloteros de los Medias Blancas -- pueden ver que trabajando duro se pueden alcanzar los objetivos", enfatizó Magallanes, quien expresó: "Agradezco a Dios, quien me dio los dones y las facultades para ser el pelotero que fui y para lograr esto".

Este artículo no estuvo sujeto a la aprobación del Major League Baseball ni sus equipos.


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