© 2013 MLB Advanced Media, L.P. Derechos Reservados.
PrintImprimir

2/18/2013 11:28 P.M. ET

Soriano evita pensar en lo que pudo ser

MESA, Arizona -- Cuando asumió como mánager de los Cachorros de Chicago la pasada temporada, Dale Sveum tenía clara cuál era la imagen, compartida por muchos en Grandes Ligas, de que Alfonso Soriano no era un buen jugador.

Peor aún, el dominicano era un auténtico desastre. Tenía un sueldo excesivo. Era egoísta. No estaba motivado. Una pesadilla defensiva en los jardines.

Sveum escuchó de todo, pero ser rehusó a hacer caso. Quería ver por sí mismo, y quedó un tanto atónito cuando Soriano resultó se confiable y enfocado --un jugador modelo y líder del equipo.

"Lo he visto del otro lado. Quedé completamente asombrado por el tipo de personas que es y la ética de trabajo que imprime", dijo el lunes Sveum luego del entrenamiento de los Cachorros en el Fitch Park, su complejo para el entrenamiento de primavera. "Lo considero una de las cinco mejores personas de las que me he rodeado en este juego".

Tomen eso aficionados a los Cachorros que abuchean a Soriano, lo insultan y desean que nunca hubiera pisado el Wrigley Field.

Mientras que los Cachorros se esfuerzan para olvidar una deplorable campaña de 101 derrotas en 2012, sin logar mostrar mucho, si acaso algo, el progreso logrado por una renovada administración dirigida por el presidente Theo Epstein, Soriano subió como la espuma.

El toletero de 36 años de edad bateó para .262 con 32 jonrones y 108 carreras remolcadas, una marca personal. Pero más allá de su producción ofensiva, Soriano logró significativas mejorías en su defensa, un cambio que le atribuye a las horas de trabajo con el entrenador de los Cachorros Dave McKay, quizá el primer instructor de Grandes Ligas que refina las habilidades de Soriano.

Soriano jugó en 151 partidos, pero en un punto parecía que sus días con los Cachorros habían terminado.

En julio, se rehusó a aceptar la transferencia a los Gigantes de San Francisco, una decisión que terminó por costarle un anillo de campeonato. Viendo hacia atrás, Soriano no se arrepiente de rechazar el acuerdo, una decisión que tomó porque, según dijo, el clima fresco del área de la bahía hace que le molesten sus rodillas y porque quiere ganarlo todo con los Cachorros.

"No quiero irme a un lugar donde no me siento a gusto", dijo. "Estoy muy contento que hayan ganado la Serie Mundial. ... Pero creo en este equipo".

Es posible que Soriano vuelva a encontrarse en la situación de una transferencia, particularmente si los Cachorros empiezan mal la temporada. Dijo que hay "seis o siete" equipos a los que aceptaría irse, pero su preferencia sería quedarse en Chicago, que lo contrató ocho años por 136 millones de dólares antes de la temporada del 2007.

Es consciente que rechazar un canje será más difícil la próxima vez.

Quiere ganar.

"A mi edad, no quiero estar con un equipo perdedor y espero que podamos arrancar bien y que nadie se lesiones para transmitir el mensaje de que estoy comprometido con este equipo y con los compañeros que tengo", dijo. "Yo firmé un contrato con este equipo para ganar una Serie Mundial y no me quiero ir a otro lugar para hacerlo, pero si comenzamos mal tendré que meditar en irme a otro club ya que me quedan dos años en mi contrato".

De momento, Soriano sigue como jardinero izquierdo y los Cachorros están contentos.

Soriano pasó el invierno en la República Dominicana y se presentó a los entrenamientos en excelentes condiciones físicas. Durante la práctica de bateó, conectó líneas por todas partes y también sacudió unos cuantos jonrones.

Luego de estar una temporada con Soriano, Sveum lo considera "un amigo ahora tanto como alguien a quien dirijo". Soriano es uno de esos jugadores que no necesita mucha supervisión.

"Se mantiene en muy buena forma", dijo Sveum. "Trabaja constantemente durante el año y creo que si se mantiene saludable, estará muy bien".

Este artículo no estuvo sujeto a la aprobación del Major League Baseball ni sus equipos.


LasMayores.com