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Salón de la Fama en México
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01/09/2004  1:48 PM ET
Salón de la Fama en México
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Hay 153 personas iniciados en el Salon de la Fama de Mexico. (Jesse Sanchez/MLB.com)
MONTERREY, México-  La leyenda de Héctor Espino, El Bambino Mexicano, esta en el Salón de la Fama Mexicana, en el corazón de la ciudad.

Indiscutiblemente el jugador ofensivo más productivo en la historia de las Ligas Mexicanas, Espino rechazó ofertas de los Cardenales, Mets, y Padres mientras que jugaba con San Luis Potosí, Monterrey, y Tampico desde el 1962 hasta el 1984. Él mantuvo el récord de jonrones en las ligas menores con 453 hasta que otro Mexicano Nelson Barrera lo rompió en el 2001. Espino, que se convirtió en miembro del Salón de la Fama en el 1988, todavía es líder en muchas de las categorías en la Liga Mexicana.

"Ha habido muchos peloteros buenos en México, pero Héctor Espino era bien extraordinario. Él fue un atleta sobresaliente, pero mucho mejor como persona," dijo la directora del Salón de La Fama, Magdalena Rosales Ortiz. "Con muy poco de esfuerzo, él golpeaba la bola fuera del parque, y se veía natural. Pero para muchos, será recordado por ser una gran persona. Él trataba ha los chicos encargados de los bates con el mismo respeto que le presentaba a un dueño de un equipo. Sí, él es nuestro Babe Ruth. Pero él fue mucho más que eso."

Espino es uno de los casi 200 Mexicanos, Americanos, y Latino Americanos honrados en el Salón de la Fama.

Localizado en el jardín de la Cervecería de Cuauhtemoc Moctezuma, el Salón de la Fama esta dividido en cuatro áreas: Salón de los Inmortales, la historia de los pioneros del deporte, una área interactiva, y un salón de exhibición. También hay una tienda de recuerdos.

"En mi opinión, creo que el corazón del Salón de la Fama esta en la área que tiene las placas en el Recinto de Inmortales," dijo Rosales. "La razón por la cual existe el Salón de la Fama, es por las mismas personas que se recuerdan en su interior."

Hay 153 personas iniciados en el Salón, de los cuales 73 todavía están vivos. Hay 125 Mexicanos, 16 Cubanos, 11 peloteros de Norte América, y un Puertorriqueño en el Salón de la Fama.

La misión del Salón de la Fama es para honrar a los peloteros de México. El salón preserva y nos enseña la historia del deporte con la gente que ayudó en el movimiento del béisbol. Está inspirado en el Salón de la Fama en Cooperstown.

"Creo que una persona de los Estados Unidos que tiene interés en la historia del béisbol, país que considero como la tierra natal del béisbol, apreciará saber que México tiene un Salón de la Fama," dijo Rosales, que se convirtió en la directora en el 2002 después de Juan Filizola González. "Tenemos la misma pasión para el mejor deporte en el mundo. Estamos muy orgullosos porque nuestro Salón de la Fama es muy semejante al de Cooperstown."

Extrañamente fue un hombre que fue conocido más por su lápiz que por un bate que comenzó el movimiento para tener un Salón de la Fama. En 1939, el escritor más famoso de la nación, Alejandro Aguilar Reyes "Fray Nano", quería encontrar una forma de honrar ha los jugadores y a la gente que desarrolló el deporte en México. Esta tarea fue un reto familiar para el visionario. En 1925, cuando fue escritor de Toros y Deportes, Aguilar organizó la Liga Mexicana, que ahora tiene 16 equipos.

Aguilar se asoció con El Barco de México City y juntos patrocinaron el movimiento. El Barco es un grupo especializado en la fabricación y importación de mercancías de deportes, especialmente del béisbol. Por una votación a través de los periódicos, los fanáticos completaron los votos para la primera clase del Salón de la Fama.

La primera clase que fue elegida por los fanáticos en 1939 fue integrada por Lucas "El Indio" Juárez, Antonio Delfín "Laniza", Julio Molina "El Diamante Blanco", Leonardo "Najo" Alanis, y Fernando "Cocuite" Barradas. Ellos fueron honrados con placas de bronce en el Parque Delta durante los años cuarenta en la Ciudad de México.

Eso fue el principio, y hubo muchos días mejores por llegar.

La segunda elección para el Salón de la Fama ocurrió en 1964. Ángel Castro, Epitafio "La Mala" Torres, Martín Dihigo, Lázaro Salazar, Ramón Bragaza y Genera Casas fueron iniciados al Salón.

A partir de 1964, el Salón de la Fama rápidamente levantó el vuelo, y el sueño de Aguilar de tener peloteros iniciados en el Salón comenzó a convertirse en realidad en el 1971. Antonio Ramírez Muro, el Presidente de la Asociación de las ligas profesionales, y la Liga de Verano en México autorizaron al comité para crear el edificio del Salón de la Fama. Don Eugenio Garza Sada, que apoyó el béisbol por muchos años y también era el director visionario de la Cervecería Cuauhtemoc Moctezuma, apoyó la causa y ofreció el espacio adyacente de la cervecería para poner el Salón de la Fama. Garza Sada, quien también es reconocido por crear el Instituto de Tecnología en Monterrey, financió su primer equipo en Monterrey---Carta Blanca en 1939.

Ya teniendo los planes de construcción para el edificio, el comité de selección duplico el numero de elecciones cuando eligieron 11 personas para la clase de 1971 durante la tercera Convención del Béisbol Mexicano en Hermosillo en el 1972. Aguilar, Roy Campanella, Josh Gibson y Monford "Monte" Irvin fueron cuatro de los honrados. Ellos fueron iniciados al Salón de la Fama oficialmente el 10 de Marzo del 1973, cuando el Salón abrió las puertas por primera vez. Rafael Domínguez fue el primer director en el Salón de la Fama.

Bowie Kuhn, que era el Comisionado de MLB, asistió a la ceremonia. Ha habido ceremonias para el Salón de la Fama todos los años desde el 1973, excepto en el 1975 cuando los candidatos no calificaron.

"Estar en el Salón de la Fama es el honor más grande que puedes obtener, y yo no pido más que eso," dijo José "Pepe" Maíz que fue honrado en el 2002 como el presidente y dueño de los Sultanes de Monterrey. "Eso significa tanto para el país y para los jugadores de aquí. Cualquiera que esté en el béisbol en México sueña con un día estar en el Salón de la Fama."

Y con respeto a Espino, jugó en los Estados Unidos y bateó .300 en 25 partidos con Jacksonville en el 1964. Pero él regresó a México porque él no quería dejar a su familia y fue victima de discriminación racial. Cuando Espino murió ha la edad de 58 en el 1997, muchos creyeron que la causa fue por la pena que tuvo por la muerte de su padre poco tiempo antes.

"Talvez le romperán sus records, pero no habrá otro hombre como Héctor Espino," dijo Rosales. "Él fue nuestro ángel."

Jesse Sánchez es un reportero para MLB.com. Este cuento no fue sujeto a la aprobación de Major League Baseball o sus clubes.




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