
ADVERTISEMENT
"Cuando vi que la bola se fue de jonrón, exclamé: '¡Sí!' Es algo increíble, no podré no podré dormir esta noche", dijo Ortiz. "Estoy ansioso por llegar a casa para ver la televisión y saber qué tan duro le di a la pelota".
En el segundo lanzamiento del siguiente inning, Ortiz dejó muy alta una bola rápida en la zona de strike ante su primer rival Aaron Miles, quien pegó un sencillo al jardín central. Ello puso fin al intento del dominicano de 33 años por ser el primer serpentinero con un sin hit desde el 18 de mayo del 2004, cuando Randy Johnson lanzó juego perfecto por los Diamondbacks de Arizona.
"Se quedó cerca, pero de todas formas decidimos que la ocasión ameritaba un Dom Perignon", dijo el gerente general Jim Bowden, poco después de obsequiar una botella de esa champaña al serpentinero.
Bowden arrojó una serpentina por la ventana de su oficina después de que Ortiz jonroneó contra su compatriota Jorge Sosa. Fue apenas el décimo hit conectado por Ortiz en su carrera.
El lanzador recorrió lentamente las bases, mientras elevaba un puño para celebrar, aclamado por los 31.092 espectadores. Ortiz negó que el cuadrangular lo haya distraído en la búsqueda del juego sin hit y tampoco se mostró afligido por el imparable de Miles.
"El de hoy fue un juego increíble", dijo Ortiz. "Tuvimos de todo, pegué un jonrón y lancé un buen partido".
El dominicano no concluyó el encuentro. Miles fue retirado en una doble matanza, pero el dominicano permitió que su compatriota Albert Pujols sonara su 43er vuelacercas de la campaña.
Ortiz abandonó la lomita ovacionado por los espectadores, y Chad Cordero sacó el último out.
Antes del noveno, Ortiz sólo dejó embasar a tres corredores por bases por bolas.
La franquicia no tenía partidos sin hits desde que el nicaragüense Dennis Martínez lanzó un juego perfecto con los Expos de Montreal ante los Dodgers de Los Angeles el 28 de julio de 1991.
Ortiz (10-12) era de quien menos se esperaba por una salida así, ya que venía con récord de 0-3 y 11.43 de efectividad en sus cuatro últimas aperturas.
También el lunes, Barry Bonds empató la pizarra con su cuadrangular número 730 de por vida, que remolcó dos carreras en la octava entrada, y Shea Hillenbrand añadió otro garrotazo en solitario en la décima, para que los Gigantes de San Francisco vencieran 5-4 a los Rojos de Cincinnati.
Durante buena parte de la campaña, Bonds ha acaparado los titulares de la prensa por su búsqueda del récord de jonrones de por vida en las Grandes Ligas y por las acusaciones de que consumió esteroides para mejorar su desempeño. Tras una serie de lesiones, el toletero ha recuperado la fuerza en las piernas y ha protagonizado una mejoría notable de San Francisco.
"Me siento mucho mejor", dijo Bonds.
Los Gigantes han ganado tres encuentros en fila y 15 de los últimos 21, para meterse a la contienda en pos de un boleto de comodín para la postemporada en la Liga Nacional. Su remontada más reciente los colocó en la marca de .500 (69-69) por primera vez desde el 27 de julio.
En contraste, los Rojos han perdido nueve de sus últimos 10 compromisos y han salido del grupo de contendientes en la puja por el comodín.
Cincinnati pareció encaminarse a un triunfo que rompiera su mala racha, antes de cometer el error de dejar que el abridor Aaron Harang enfrentara a Bonds en el octavo episodio.
Bonds ha estado brillante con el madero en fechas recientes, y ha conectado de hit en sus últimos ocho juegos. Acumula cinco jonrones en los últimos seis enfrentamientos, y se ha reencontrado con el jonrón en la buena racha de los Gigantes.
El primer cuadrangular de su carrera contra Aaron Harang lo dejó a 25 de la marca de Hank Aaron, de 755.
La línea llegó a la primera hilera de asientos a la derecha del jardín central. Ken Griffey Jr. y Ryan Freel saltaron a los asientos, pero no pudieron atrapar la pelota. Griffey se dislocó en la jugada un dedo del pie derecho.
En otros juegos de la Liga Nacional, los Piratas de Pittsburgh superaron por 5-4 a los Cachorros de Chicago, en un duelo abandonado por el venezolano Carlos Zambrano (14-6) después de una entrada y un tercio, por un tirón lumbar, y los Marlins de Florida derrotaron 8-5 a los Diamondbacks de Arizona, para ser el primer equipo que logra superar el porcentaje de .500 tras iniciar la temporada 20 juegos abajo.
Además, los Cerveceros de Milwaukee vencieron por 6-3 a los Dodgers de Los Angeles; los Filis de Filadelfia superaron 3-2 a los Astros de Houston en 10 entradas; los Bravos de Atlanta blanquearon 5-0 a los Mets de Nueva York, y los Padres de San Diego se impusieron 7-5 a los Rockies de Colorado.
En la Liga Americana, los Tigres de Detroit triunfaron por 6-2 sobre los Marineros de Seattle, con un doblete de dos carreras del venezolano Omar Infante; los Rangers de Texas vapulearon por 8-1 a los Atléticos de Oakland con dos jonrones del dominicano Nelson Cruz, incluido uno dentro del campo y triunfo de su compatriota Robinson Tejeda (4-3), y los Yanquis de Nueva York aplastaron 12-5 a los Reales de Kansas City, con tres empujadas por el boricua Jorge Posada.
Asimismo, los Azulejos de Toronto superaron por 4-3 a los Indios de Cleveland; los Mellizos de Minnesota ganaron 2-1 a los Devil Rays de Tampa Bay; los Medias Rojas de Boston superaron 3-2 a los Medias Blancas de Chicago en 10 innings, y los Angelinos de Los Angeles blanquearon 1-0 a los Orioles de Baltimore.
This story was not subject to the approval of Major League Baseball or its clubs.










