El primer juego en el cual cayeron derrotados 7x2 ante los Cardenales es historia y todos en el clubhouse de los Tigres saben que hay que olvidarse de lo que sucedió en la inauguración para volver a hacer lo que hicieron todo el año para estar presentes en el magno evento otoñal.

Quizás el largo descanso desde que eliminaron a los Atléticos en cuatro juegos para titularse campeones de la Liga influyó en la pobre actuación ofensiva. También pudo haber sido factor en las fallas defensivas pero de lo que si estamos seguros es que el dominio del novato Anthony Reyes desde la lomita cardenal fue la clave del triunfo de los visitantes.

"Desde que estaba calentando en el culpen pude colocar mis envíos donde quería. Me enfoqué en la mascota de Yadier. Después de los dos primeros pitcheos supe que iba a utilizar las esquinas sin problemas y que seria un gran día", comentó Reyes luego del triunfo.

Y no solamente fue un gran día sino el mejor de su corta carrera.

"Luego de jugar casi todos los días durante la temporada regular y los playoffs para parar por una semana y regresar debe afectarte pero no lo usaré de excusa. No bateamos, no jugamos bien a la defensiva y nuestro abridor no estuvo en su mejor momento. Así no podíamos ganar. Mañana es otro día y regresaremos enfocados en el segundo juego para ir a San Luis con la serie empatada", comentó Magglio después del primer juego.

Omar Infante, a pesar de no haber participado en el primer encuentro, mostraba gran optimismo luego de la derrota: "Sigo positivo y también creo que los días sin jugar nos pudo haber afectado. No es lo mismo practicar que enfrentar pitcheo en un juego real. Estoy segur que regresaremos con el mismo ánimo con el cual llegamos al primer juego para ganar el segundo. Reyes estuvo bien y tenía ventaja sobre nosotros ya que nunca lo habíamos enfrentado. Hizo un gran trabajo".

Para Carlos Guillén la clave fue el control de Reyes: "Lanzó muchos strikes siendo agresivo ante todos nosotros. Pude darle bien a la pelota pero en general no bateamos ni jugamos una buena defensa. Mañana será otro día y tenemos que olvidar el primer juego y volver a jugar como lo hicimos todo el año".

Para el segundo juego no habrá cambios sino en la lomita por parte de los Tigres con la diferencia a que a Jeff Weaver lo conocen un poco más. El lanzador de los Cardenales fue firmado al profesional por sus contrarios del segundo juego y fue figura principal del cuerpo de lanzadores. Varios equipos y algunos años han pasado para que regrese como enemigo en esta Serie Mundial.

Por los felinos comenzará el partido Kenny Rogers, el veterano del staff de pitcheo, con la experiencia de postemporada aunque con un promedio de carreras limpias permitidas por encima de ocho en juegos fuera de la temporada regular antes del 2006 pero ahora con los Tigres no ha permitido carreras en dos presentaciones 16 innings y un tercio de labor: "Los fanáticos me han apoyado al igual que a mis compañeros. Estoy listo para el reto que significa ganar para empatar la serie", comentó Rogers.

Los jonrones de Rolen y Pujols fueron como un baño de agua fría sobre los fanáticos al igual que el desastroso sexto inning con tres errores pero un equipo con tanta tradición beisbolística no tendrá problemas en hacer borrón y cuenta nueva para el segundo encuentro.

Allí estará la clave para los Tigres. Olvidarse del primer encuentro y volver a jugar el beisból que jugaron para llegar hasta aquí como Campeones de la Americana de manera que la Serie se mude a San Luis con un triunfo por lado.