DETROIT - Vaya Serie Mundial que está teniendo Carlos Guillén.

El venezolano de los Tigres de Detroit se ha embasado en siete de sus ocho turnos al bate y está bateando para un astrónomico promedio de .714 luego de dos partidos en el Clásico de Otoño.

"Muy calladamente ha estado prendido", declaró el piloto de los Tigres Jim Leyland.

Su producción del domingo fue fundamental en dos de las tres carreras que necesitaron los Tigres para vencer el domingo 3-1 a los Cardenales de San Luis con lo que igualaron la serie. La otra fue producto de un jonrón solitario de Craig Monroe.

Guillén remolcó una carrera con un doble y anotó otra luego de disparar un triple. También empalmó al irse de 3-3, faltándole el jonrón para completar el ciclo.

En toda la serie, aparte de sus cinco hits, también se embasó con un pasaporte y un error.

Los guarismos son impresionantes a todas luces, pero Guillén se lo toma con mesura, reiterando hasta el cansancio su máxima de ir paso a paso.

"Yo no me pongo a ver muchas las estadísticas", afirmó. "Sólo salgo a buscar con mucha paciencia el hit para que el equipo gane el partido y lo demás no importa".

"A mis compañeros siempre les digo que no traten de hacer demasiado. Esta serie la gana el primero que llegue a cuatro victorias", declaró. "Apenas se ganó el primero. Por eso digo que hay ganar un juego a la vez y no tratar de ganar la serie en un solo juego".