PEORIA, Ariz. - Cualquiera que ha estado cerca de Ozzie Guillén por un considerable periodo de tiempo sabe que el manager venezolano de los Medias Blancas le tiene un gran respeto a ciertos dirigentes de Grandes Ligas.

Tenemos a Dusty Baker, ahora con los Rojos, cuando dirigía a los Cachorros, Tony LaRussa, Bruce Bochy, Jim Leyland y Ron Gardenhire de los Mellizos, posiblemente el amigo más cercano de Guillén dentro de esta fraternidad en particular. También está el timonel de los Angelinos Mike Scioscia y el de los Cachorros Lou Piniella, quien junto a Guillén, le brinda a la ciudad de Chicago una de las duplas de managers más entretenida y astuta que cualquier fanático de hueso colorado pueda desear.

Pero cuando se trata del veterano manager de los Bravos Bobby Cox, siempre existe un nivel diferente y elevado de respeto por parte de Guillén.

"Le llamo Sr. Bobby Cox y lo mismo hago con el Sr. Joe Torre", le dijo Guillén a MLB.com. "A otros managers les llamo por su nombre. Pero cuando ves lo que estos dos managers han hecho para el béisbol, tienes que llamarlos "Sr.".

Guillén mantiene una excelente relación con Cox mas allá de intercambiar palabras en el terreo de juego, algo que harán una vez más este fin de semana cuando los Medias Blancas viajen a Atlanta para cerrar los entrenamientos con juegos de exhibición programados para el viernes y sábado. Luego de pasar 13 temporadas jugando para los Medias Blancas, Guillén jugo dos de sus últimas tres campañas en Grandes Ligas para Cox y los Bravos.

Fue durante ese tiempo cuando Guillén comenzó a hacerle preguntas a Cox acerca de los movimientos que hacía durante los partidos, aunque para aquellos que conocieron a Guillén en su época de novato aseguran que el venezolano nació para ser manager. Cox decidió ayudar a Guillén en su deseo de convertirse en timonel, mientras que todavía contribuía para dos equipos de Atlanta que avanzaron a la postemporada.

"Él fue uno de los managers que me ayudó a convertirme en coach y manager", reconoció Guillén de Cox. "Dejaba a sus peloteros solos para que jugaran al béisbol de manera correcta.

"Una de las cosas que admiro de él es la forma en que te enseña a jugar al béisbol de la manera más correcta. A él no le importa qué tan bueno o malo eres, siempre y cuando des lo mejor de ti y respetes este deporte y a los aficionados y compañeros".

Esas palabras deben ser muy conocidas para los fanáticos de los Medias Blancas. El respeto por el juego, por los aficionados y compañeros además de jugar este deporte con toda la intensidad ha sido básicamente la bandera de Guillén desde su debut como timonel en el Lado Sur de Chicago previo a la temporada 2004.

En 2004, Guillén tuvo la oportunidad de dirigir en contra de su mentor cuando los juegos realmente contaban. Los Bravos se llevaron una victoria en Interligas por 6-4 en el primer encuentro de esa serie disputada el 11 de junio en el Cellular Field, pero luego cayeron 10-8 y 10-3 para darle a Guillén el triunfo en la serie.

El enfrentamiento entre estos dos equipos en juegos de Interligas se volverá a dar esta temporada, del 22 al 24 de junio en el U.S. Cellular. Será la última vez que Guillén dirija un partido frente a Cox, cuya ilustre carrera de 29 años llegará a su fin cuando se retire al terminar esta campaña.

Algunos creen que el hombre que ganó 14 títulos divisionales de manera consecutiva y tiene en su haber 2,413 victorias no se va a despedir todavía del béisbol aun cuando está por cumplir 69 años de edad en mayo. Guillén no es parte de ese grupo.

"Bueno, porque él mismo lo dijo", manifestó Guillén sobre la creencia de que Cox sí se va a retirar. "Creo que este señor cuando dice algo lo cumple. Es un tipo que tiene mucho respeto por el juego. Cada año la gente piensa que será su última temporada y él nunca dice nada. De repente, habló y dio el anuncio. Es por eso que creo que este año será su último como timonel.

"Es un año muy importante para él, y espero que le vaya de lo mejor".